Efectivos de la Guardia Nacional y de Policía Nacional Bolivariana, con equipos antimotines, impidieron el paso a los trabajadores de salud que intentaron marchar hacia la sede del Gobierno en Caracas, en reclamo de salarios dignos y medicamentos para los hospitales. Bajo la consigna “no más muertes”, los manifestantes junto a pacientes, otros gremios y la sociedad civil, partieron desde el principal hospital infantil en la capital e intentaron avanzar hacia la sede del Poder Ejecutivo, el Palacio Miraflores, lugar de trabajo del presidente Nicolás Maduro, pero no tuvieron éxito.

Ana Rosario Contreras, presidenta del Colegio de Enfermeras del Distrito Capital, rechazó el desproporcionado despliegue de funcionarios tras destacar que “esta es una marcha por la vida, por la salud y por nuestras mejoras salariales” “Tenemos que decirle al país que seguimos activados hoy esta fue una demostración más de que el gobierno habla y no cumple cuando dice que el Palacio de Miraflores es del pueblo y vemos como evitan que vayamos hasta allá a entregar un documento”, dijo. Indicó que el gremio pide 210 salarios mínimos para poder costear la cesta básica que en junio alcanzó los 654.214.674,03 bolívares, equivalente a unos 163,15 dólares a tasa oficial o 2.629,64, según del mercado paralelo.

Contreras afirmó que están abierto a la negociación pero “no queremos mesas de diálogo que no concluyen en nada” “El país necesita respuesta. Hemos demostrado que tras 54 días en paro estamos en las calles activos y vamos a seguir”, afirmó. Armando Marín, viceministro de Salud se presentó en el lugar para atender la demanda de los trabajadores pero su presencia fue rechazada por los manifestantes.

“Le estamos pidiendo al gobierno soluciones no que se vaya porque ya la situación no se aguanta”, afirmó Pablo Zambrano, secretario de la Federación de Trabajadores de la Salud. Destacó que “no aceptaremos pañitos calientes porque estamos cansados de que se mueran los pacientes porque no hay nada” “Seguimos en conflicto y evaluaremos que otra acción vamos a tomar para buscar una salida al problema de forma inmediata”, dijo. Mientras que la enfermera Andrea Rivas, dijo que si “hoy no pudimos llegar a Miraflores llegará el momento porque Maduro tiene que oír a todo el pueblo y no solo a los que le aplauden como una foca”.

Finalmente Miguel Carballo, representante de la vicepresidencia, llegó al lugar y recibió el documento con las peticiones de los trabajadores. La protesta se registró en forma simultánea en otras ciudades venezolanas, donde los trabajadores también salieron a las calles a protestar por mejoras salariales y laborales. El gremio de salud declaró desde el 25 de junio la huelga por tiempo indefinido, como medida de presión ante la severa crisis del sector a causa de la falta de insumos, bajos sueldos y condiciones precarias de los 300 hospitales públicos del país.