Docenas de los reconocidos cactus de Arizona están siendo desenterrados y vendidos ilegalmente en todo el mundo, y muchas de estas plantas terminan en Europa o Asia, denunciaron entidades nacionales.

“Parece haber un aumento en el comercio de cactus raros, especialmente en el extranjero, hay un gran mercado para eso”, señaló Javier Gurrola, miembro de la Sociedad de Cactus de Arizona Central. Durante décadas, los ladrones se llevaron estas plantas consideradas frágiles, en su mayoría nativas de América, y las vendieron en casi todo el mundo. Pero ahora expertos locales y estatales aseguran que se está registrando un aumento en el número de personas que ingresan a Arizona para desenterrar y vender ilegalmente el cactus silvestre. Los especialistas en agricultura de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos ya interceptaron más de 100 envíos ilegales de cactus desde el 2017. Y estiman que son muchos más los que salieron y no lograron interceptar.

Ray O’Neil, jefe de guardabosques del Parque Nacional Saguaro, dijo a Fox News que “es ilegal en Arizona desenterrar cactus en cualquier lugar a menos que se tenga un permiso”. Cortar un cactus, como el icónico saguaro de Arizona, es un delito punible con hasta 25 años de prisión y una multa considerable. Se requiere un permiso para cortar un saguaro, inclusive si se encuentra en propiedad privada. “Depende de la Oficina del Fiscal de los Estados Unidos, sin embargo, la capacidad de acusar a alguien se basa en el valor de lo que tomaron”, agregó O’Neil. Algunos de estos cactus son especies únicas en el mundo, que pueden ser vendidas por miles de dólares. Se han vuelto particularmente populares entre los millennials.

Las plantas espinosas son las favoritas de los fanáticos en Instagram, debido a que son extremadamente difíciles de encontrar y cultivar. Según el informe del Estado de la Industria del Garden Center, las ventas totales crecieron un 64% entre 2012 y 2017 en Estados Unidos, un mercado que ahora se estima en miles de dólares. El Parque Nacional Saguaro abarca 90.000 acres y contiene alrededor de 1 a 2 millones de cactus. O’Neil advirtió que se han producido múltiples robos a lo largo de los años, lo que ha afectado la planta por excelencia de Arizona.

“Todo comenzó hace 10 años cuando tuvimos algunas personas que robaron siete cactus, los pusieron en un remolque y los dejaron en un refugio en el parque”, recordó. “Y tuvimos la suerte de que los guardabosques vieron los cactus en el remolque y pudieron identificar los agujeros en el parque de donde vinieron, los pudieron replantar y atrapar a las personas que se los habían llevado”.