Depositphotos

Para todos los ciudadanos, para los políticos, para los periodistas y analistas con las elecciones del domingo 27 de setiembre se cerró un ciclo que se inició con las internas del 30 de junio 2019. ¡14 meses! El proceso electoral más largo del mundo... Pero en realidad, aunque todos los políticos juren y perjuren que las elecciones del 2024 y 2025 están muy lejos, todos ponen un ojo, un oído y mucha atención a esa nueva instancia. La política es muy voraz y ante la pobreza general de discursos y relatos generales, tanto políticos como ideológicos, la lucha por el poder, es decir las elecciones son el horizonte más concreto y tangible. Así que se abrió a la sordina un nuevo ciclo político. Sería aconsejable que todos hicieran un balance crítico, serio, profundo, de las señales que más de 2.200.000 ciudadanos nos dieron y se dieron a ellos mismos. No creo que suceda, ni en los que ganaron, ni en los que perdieron. Para hacerlo hay que tener una sólida base conceptual, ideal y cuadros políticos y pensadores a la altura. Pero de todas maneras el ciclo está abierto, en el medio hay 4 años y medio de nuestras vidas, de nuestras necesidades, planes, proyectos, realidades. Es decir de nuestras vidas, de los que votaron y de todos los que vivimos en este bendito país. Las elecciones dejan ganadores y perdedores, inexorablemente.

No hay empates. Lo que cuesta es reconocerlo. El gran ganador de estas elecciones departamentales y municipales es el Partido Nacional, no la Coalición Multicolor, el Partido Nacional y el Presidente de la República. Ganaron 15 departamentos, 3 más que en las elecciones pasadas que se los sacaron al Frente Amplio, 8 municipios más, algunos realmente valiosos y simbólicos, el "F" de Montevideo, la popular zona noreste; Piriapolis y San Carlos en Maldonado, Bella Unión en Artigas. Y lo más importante avanzó en su proyecto de polarizar la política nacional a la confrontación Frente Amplio vs. Frente Amplio, incluso a costa de los otros socios de la coalición. Dentro de la coalición con astucia y con bastante egoísmo los blancos asumieron el liderazgo y le sacaron todas las ventajas posibles al prestigio del gobierno en la lucha contra el coronavirus-19. No le dieron chance en ningún lado a otro partido que no fuera el de ellos. En Montevideo, armaron una candidatura única con una candidata de su partido. (Ver cuadro comparativo de los resultados 2015-2020 al final).

En el Frente Amplio los ganadores son Carolina Cosse, que surgida exclusivamente de los cargos de gobierno (IM, Antel, Ministerio de Industrias) y llegada desde el mundo empresarial, pasó por diversas tiendas y finalmente logró un importante triunfo. Funcionó perfectamente la ley de lemas y es la intendenta con el menor porcentaje de votos propios de la historia. Además una lista "trucha" formada por Victor Semproni, la 6009, le dio una buena mano. https://www.uypress. net/auc.aspx?107871 Ganadores son el Partido Comunista que confirmó la ruptura de su paralización electoral a partir de 1994 y junto al Partido Socialista fueron los principales electores y beneficiarios de la elección en Montevideo. Veremos cómo se continúan las relaciones con la nueva intendenta, que aspira, sin la menor duda a la candidatura presidencial para el 2024 y sabe perfectamente que con el apoyo de esos dos grupos nunca llegaría. Y si algo demostró es inteligencia y un apetito insaciable. A las pocas horas de ganar ya había cambiado totalmente su discurso.

Las elecciones nunca es posible un ganar-ganar, para que haya ganadores tiene que haber perdedores. El gran perdedor, a pesar de haber mantenido lo que era absolutamente previsible Montevideo y haber afianzado Canelones y ganado Salto por la división de la Concertación y un Partido Nacional muy angurriento. Todos los cargos departamentales (intendentes y ediles) y los municipios que ganaron los blancos, los perdió el Frente Amplio. Pero lo peor es el retroceso en su inserción "nacional", disputando posiciones e influencia política e ideológica en todo el territorio. Retrocedió 20 años y no se detuvo la tendencia iniciada en octubre del 2019 a la pérdida de votos, de posiciones y de organización. Incluso las a derrotas en Paysandú, en Río Negro y en Rocha, que duelen realmente mucho por su significado político al ser tres casos donde los candidatos iban por la reelección, las duras derrotas en Cerro Largo, Maldonado, Colonia, Artigas, San José confirman la tendencia negativa del FA. Creció 5.000 votos en Montevideo y 20.000 votos en Canelones.

Y el resumen, es que la inversión de tendencia que se produjo en octubre de 2019, lejos de paralizarse o invertirse, se acentuó. Y no se ve por ningún lado la intención de analizar en profundidad, no como un conteo electoral, sino sobre las causas profundas de los errores cometidos, de las carencias teóricas, en el diseño de la estrategia, en los mensajes a nivel nacional, pero también hacia los diversos sectores sociales y culturales e incluso en los departamentos. El FA perdió la reacción crítica y autocrítica como una práctica inexorable por su propia condición de izquierda. Los platos rotos los paga el pueblo trabajador y más humilde, pero los políticos no reaccionan en proporción y de acuerdo a este impacto, que es el fundamental.

No se trata de haber perdido cargos y empleos, sino bajado escalones en la permanente subida hacia los cambios y un proyecto nacional de progreso ambiental y socialmente sustentable. Perdieron muchos grupos del FA, el MPP que bajó notoriamente su votación, excepto en Canelones, Asamblea Uruguay en caída libre, y todos los que apoyaron la candidatura de Daniel Martínez muy confiados y con las primeras encuestas y se llevaron un gran revolcón, también en el interior. El único ganador neto en el interior es Andrés Lima y su grupo en Salto. Un caso especial es Daniel Martínez, el intendente que recuperó el apoyo (55%-60%) a la gestión de un intendente frenteamplista después de más de una década, que se podía replegar con los resultados de noviembre del 2019 que habían sido muy interesantes y que mal aconsejado se sometió, luego de ser candidato a papa, a postularse a cura y perdió muy feo, en un lejano tercer lugar.

Perdieron también dentro de la Coalición, en primer lugar Cabildo Abierto, que se presentó en 11 departamentos y tuvo un promedio menor al 3% y en Montevideo en pasó de 74 mil votos a 14 mil votos en la lista que presentó dentro del Partido Independiente. Lo que desnuda que en realidad es un partido que además de defender los intereses de los militares de retirados y activos, tiene una debilidad en su programa y en su identidad muy grande. Estas elecciones no lograron interesar a nadie de CA. El Partido Colorado golpeado por las renuncias, paralizado en la renovación y embestido por los blancos en Salto, no votaron tan desastrosamente como CA, pero son también perdedores. Mantuvieron su bastión en Rivera. De fierro., donde deberían sacar muchas lecciones. Los pequeños partidos, afrontan estas elecciones con mucha incomodidad y así les fue. Votaron muy mal, todos: Asamblea Popular, PERI, Partido Verde Animalista y Partido Independiente. El nuevo ciclo incluye las posiciones de los diversos partidos, los próximos cuatro años de gobierno nacional, los cinco de las intendencias y las principales figuras. No nos apresuremos, pero todos sabemos que ya se están construyendo las candidaturas. De ellas hablaremos más adelante.

ESTEBAN VALENTI