Ante la notoria alza de actividad sísmica en el continente helado, el Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile junto al Instituto Nacional Antártico Chileno publicarán reportes semanales. El Sernageomín, a través de su Red Nacional de Vigilancia Volcánica (RNVV), había alertado sobre el evidente incremento de la actividad sísmica desde el pasado 28 de agosto, cuando llegó a movimientos telúricos de hasta de 5,4 grados en escala de Richter. La actividad se ha producido particularmente en el estrecho de Bransfield, ubicado entre las islas Shetlands del Sur y la península Antártica, y donde se encuentra el monte submarino Orca, considerado un centro volcánico activo.

Por ello, se ha constituido una mesa técnica integrada por el Instituto Antártico Chileno (INACH); el Sernageomin; la Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior y Seguridad Pública (ONEMI); el Centro Sismológico Nacional y el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile (SHOA), y en esta instancia el INACH ha gestionado la elaboración por el Sernageomin de una minuta excepcional volcánica de forma semanal sobre la sismicidad en el estrecho de Bransfield/monte submarino Orca, que está siendo publicada en el sitio electrónico del INACH www.inach.cl.

Marcelo Leppe, director del INACH, señaló que “la Antártica es sinónimo de colaboración. En este caso, podremos obtener datos de la actividad sísmica en un sector de la Antártica Chilena gracias al excelente trabajo del Sernageomin y su Red Nacional de Vigilancia Volcánica. Sin duda alguna, estos reportes serán de gran ayuda para nosotros como INACH, para los científicos y científicas que trabajan en torno al continente blanco, pero lo más importante es que estará disponible para todos los chilenos y chilenas”. El director nacional de Sernageomin, Alfonso Domeyko, expresó que “la escasez de estaciones limita establecer conclusiones contundentes con respecto a la actividad volcánica. Por lo tanto, es deseable adicionar instrumental con el fin de comprender de mejor manera la evolución y orígenes de fenómenos sísmicos y volcánicos en la zona”.

Alvaro Amigo, jefe de la Red Nacional de Vigilancia Volcánica del Sernageomin, explicó que “el volcanismo en territorio antártico no está relacionado a la convergencia de placas tectónicas como a lo largo de los Andes, sino que se deriva de la separación de placas, a lo largo del Estrecho de Bransfield. Los registros históricos indican erupciones en la Isla Decepción, no obstante, existen también diversos volcanes submarinos en el estrecho”. El profesional hizo hincapié en que gracias a las señales provienen de redes sismológicas globales, y al trabajo de nuestros profesionales en el Observatorio Volcanológico los Andes del Sur (OVDAS), se ha realizado un análisis y caracterización del “enjambre”. Por ello, recalcó que “es crucial mantener la vigilancia y el análisis de la información disponible para evaluar los potenciales escenarios y sus impactos”.

En la última Expedición Científica Antártica (ECA 56), geólogos del Sernageomin, encabezados por Luis Lara, trabajaron en terreno y tomaron muestras en diversos sectores de las islas Shetland del Sur y península Antártica para estudiar el nacimiento de los volcanes activos y la relación con sus pares del resto de Chile. De acuerdo a datos del Sernageomín, que monitorea los volcanes más activos en el país y cuenta con una robusta Red Nacional de Vigilancia Volcánica a través del Observatorio Volcanológico los Andes del Sur (Ovdas), la sismicidad que afecta a la Antártica aún se caracteriza por presentarse en forma de enjambres aleatorios durante el tiempo y sin una presencia organizada de sus magnitudes durante los enjambres. Es decir, no existe un sismo mayor al inicio y réplicas posteriores de menor tamaño.