Carmine Mario Ventre, padre di Luca, il connazionale morto in circostanze al vaglio degli inquirenti lo scorso primo gennaio dopo essersi introdotto all'interno dell'Ambasciata d'Italia in Uruguay, torna a parlare della tragica scomparsa del figlio. Ecco le sue dichiarazioni a El Pais (si riporta l'articolo integrale).

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Investigan cuáles fueron las causas de muerte del hombre que trepó a la Embajada de Italia

Luca Ventre, italiano de 35 años, llegó a la Embajada de Italia, ubicada en la calle José Benito Lamas, en Pocitos, a las 7:00 horas del 1° de enero. Con un maletín bajo el brazo, trepó la reja de entrada, miró la cámara de seguridad y saltó hacia adentro.

Cuando ingresó fue reducido de inmediato. Intervinieron guardias de la sede diplomática y personal del Ministerio del Interior que estaba en el lugar. Después de esto, lo que se sabe es que Ventre fue trasladado al Hospital de Clínicas y allí murió, según consta en el acta de defunción a la que tuvo acceso El País.

Mientras la Justicia investiga la causa de su muerte, el padre pide saber qué sucedió dentro de la embajada y si su hijo falleció realmente en el hospital, o siendo víctima de una golpiza por parte de quienes impidieron su ingreso.

La Fiscalía de Roma inició también una investigación la semana pasada para tratar de establecer la causa de la muerte de Ventre. Además, pedirá hacer otra autopsia cuando el cuerpo sea repatriado.

La denuncia

En Uruguay el caso fue investigado en primera instancia por el fiscal de Flagrancia Rodrigo Morosoli, que derivó la carpeta investigativa a la fiscal de Homicidios Mirta Morales, al entender que se estaba ante una eventual muerte violenta.

“El 31 de diciembre de mañana Luca fue a ser unos mandados al Centro. Alrededor de las 9 de la mañana me llamó y me dijo: ‘Papá, me acaban de encerrar tres autos en 8 de Octubre. Me cortaron la calle’. Me dijo que tuvo que pasar varios semáforos en rojo para perderlos. Le dije que fuera enseguida a casa”, comentó Mario, el padre de Ventre, a El País.

Llegó a su casa, según su reltato, en una camioneta JAC. “Lo acompañé a hacer el recorrido que había hecho para que me explicase bien lo que había pasado. Le dije que vaya a la comisaría y aparentemente fue a la seccional 13; al menos eso me dijo. Él me sostuvo que temía que los secuestraran, que lo torturaran y que lo mataran, en ese orden. Cuando volvió de la comisaría yo me quedé con él hasta las 19 horas. Estuvimos hablando, discutiendo, viendo sus temores. Para mí el gran problema como padre es que no le creí. No le creí que alguien lo quisiera secuestrar, torturar y matar”, agregó.

La veracidad de la denuncia en la seccional fue confirmada por fuentes policiales a El País.

Según narra su padre a las 4:30 horas Ventre volvió a su casa. “Lo sabemos por los vecinos. Aparentemente volvió a busca su pasaporte, pero no lo encontró. Lo encontré yo días después. Él ya había decidido en su cabeza refugiarse en la Embajada de Italia”. Mario dice que su hijo ya estaba preparando un viaje a Italia y que su madre lo estaba esperando allí.

Por otra parte, manifestó que le resta saber por qué llegó a la embajada y decidió treparse a la reja. “Es obviamente algo ilegal, aunque él dijera que ese lugar era su patria”, reconoce. Y asegura que “en la embajada fue torturado y murió a causa de eso”. Una vez que trepó, agrega, le hicieron “una llave en el cuello durante 20 minutos. Nos queda por saber si murió en la embajada, o en el trayecto al hospital”.

Según supo El País, la fiscal Morales devolvió la carpeta investigativa de vuelta al fiscal Morosoli al entender que no hubo un homicidio a título de dolo. Morosoli espera exámenes científicos para determinar cuál la causa de la muerte.

Cuerpo no presentaba violencia

Luca Ventre llegó al Hospital de Clínicas con vida, según indicaron fuentes cercanas a la investigación a El País. El hombre fue ingresado en silla de ruedas y luego los médicos intentaron trabajos de reanimación. Según explicaron las fuentes el informe forense fue contundente y no detectó “lesiones, ni signos de compresión”. Solo arrojó “erosión producto de forcejeo en reducción pero no hay fracturas”. Sí se constató un hematoma a la altura del cuello. Los informantes agregaron que ese hematoma fue producto de una inyección de adrenalina que le dieron al momento de atenderlo en el hospital.

El fiscal Morosoli, que está a cargo de la investigación, espera los resultados de dos exámenes que serán fundamental para concluir la causa de muerte: uno toxicológico y otro anatomapatológico. Estos permitirán determinar si el cuerpo presentaba algún tipo de ingesta alcohólica o de otra sustancia, y si existió un paro cardiorespiratorio. De todas maneras, según las fuentes consultadas, “aún quedan un montón de diligencias e informes científicos importantes para llegar a una conclusión” sobre la causa de muerte. Esos estudios serán enviados al médico forense, que será el encargado de determinar qué causó el fallecimiento de Ventre. Las causas pueden llegar a ser desde “una muerte por causas indeterminadas o, en el caso más extremo, un homicidio culposo”, narraron las fuentes.