epa09452991 Afghans hold placards shouting anti-Pakistan slogans during a protest in Kabul, Afghanistan, 07 September 2021.The demonstrations began after Ahmad Massoud, leading the National Resistance Front of Afghanistan (NRFA), 07 September, called for a national uprising against the Taliban and the alleged Pakistani interference. Panjshir was also the center of resistance against the Islamist group during the previous Taliban regime from 1996 to 2001. EPA/STRINGER

Nuevas protestas tuvieron lugar en Afganistán pese a la prohibición de manifestar sancionada el jueves por los talibanes, que intimaron a la población a quedarse en sus casas.

Los manifestantes salieron en las calles en varias partes del país, y decenas se reunieron también en las cercanías de la embajada de Pakistán en Kabul, donde los talibanes abrieron fuego en un intento de dispersar a la multitud. Otras manifestaciones se organizaron en Parwan y Nimruz. En varias zonas de Kabul la conexión a Internet resultó interrumpida.
El periodista afgano Bilal Sawary refirió en Twitter que varias fuentes en el sector de las telecomunicaciones ordenaron un bloqueo temporal de la conexión vía celular en varios barrios de la capital, en concomitancia con las nuevas protestas de esta mañana.
Por su parte Ramzia Abdekhil, una de las manifestantes que protestaron contra los talibanes la semana pasada en Kabul, afirmó que los "estudiantes coránicos" deben comprender que "el Afganistán de hoy no es el que gobernaron hasta hace 20 años".
"Entonces, hicieron lo que quisieron y nosotras nos quedamos en silencio. Pero ya no, no aceptaremos todo lo que dicen, no usaremos burka ni nos quedaremos encerradas en casa", agregó en conversación con el diario turco Hurriyet.
"No tenemos miedo de los talibanes. Seguiremos la lucha por nuestro trabajo y por iguales derechos. Ningún gobierno en el mundo debería reconocer a los talibanes, si gobiernan como hace 20 años", subrayó.
La mujer fue entrevistada junto con otras dos manifestantes en la zona "para familias" de un restaurante de la capital afgana, ya que a las mujeres ya no se les permite sentarse en público con hombres que no formen parte de sus familias.
"Trabajaba en un bar y estudiaba en la universidad al mismo tiempo. Cuando los talibanes tomaron el poder, el bar cerró y yo perdí el trabajo. No sé si podré volver a la universidad. Antes éramos libres, podíamos trabajar y salir solas. Pero ahora estamos encerradas, estamos preocupadas", contó Sureyya Nesret, otra manifestante entrevistada.
Pese a los riesgos, las mujeres dicen querer seguir su lucha, como explicó Maryam Meshel Hashimi: "Cuando los talibanes llegaron, solo las mujeres levantaron la voz. Pero si los hombres nos apoyan, podemos obtener mucho contra los talibanes".
Tras la prohibición del gobierno afgano, de todos modos, varias marchas de protesta fueron anuladas hoy en Afganistán.
En los últimos días, varias marchas con varios cientos de personas fueron dispersadas por talibanes armados, sobre todo en Kabul, Mazar-i-Sharif, Faizabad y Herat, donde dos personas resultaron muertas y varias heridas.