POR ARIEL FERRERO

No sólo los pasajeros están enfurecidos con las aerolíneas estadounidenses que en las últimas semanas cancelaron decenas de vuelos por falta de personal, una consecuencia de la crisis que desató la pandemia, dejando a cientos de personas varadas en diferentes aeropuertos.
Varios legisladores manifestaron su fastidio con las compañías aéreas, recordando que el Congreso les entregó más de 50.000 millones de dólares de ayuda para evitar despidos masivos y hasta la posible desaparición como consecuencia del largo cierre que implicó la crisi del Covid-19.
Fue un año y medio entregando dinero de ayuda basado en la promesa de los transportistas de que el efectivo los ayudaría a estar preparados para el regreso de los viajeros a los cielos.
Ahora el Congreso está exigiendo respuestas sobre por qué las aerolíneas no han estado tan preparadas para el inevitable aumento en la demanda de pasajeros.
Los legisladores recuerdan que deberían haberse preparado para el inicio de la temporada de vacaciones a partir de este fin de semana, cuando comienza la semana de Acción de Gracias, tradicionalmente el período de mayor movimiento interno de Estados Unidos.
Sin embargo, en las últimas semanas se sucedieron las cancelaciones, dejando a cientos de pasajeros varados en los aeropuertos de Florida a Indiana, entre otros.
“Dado el dinero del rescate para las aerolíneas, para prepararse para el aumento que estamos viendo ahora, se tendrían que haber preparado”, dijo al portal Político la demócrata Eleanor Holmes Norton, representante de Washington DC en el Congreso.
“Este dinero fue para un propósito muy específico”, recordó.
Norton, quien admitió que tiene cierto “remordimiento de comprador” por apoyar el rescate, está reclamando la realización de audiencias sobre el tema ante el Comité de Transporte de la Cámara.
Pero ella no es la única. El panel de transporte del Senado ya se está preparando para interrogar a las aerolíneas sobre el tema a principios de diciembre.
“Las aerolíneas les deben a los estadounidenses un mejor servicio”, afirmó el senador Richard Blumenthal, demócrata de Connecticut y miembro del panel. “En mi opinión, no están cumpliendo su parte del trato”, bramó.
Airlines for America, grupo comercial de las principales aerolíneas estadounidenses, dijo que los contratiempos que han experimentado las aerolíneas recientemente “no están relacionados en absoluto” con los pagos de apoyo federal, que se “usaban exclusivamente” para mantener a los trabajadores en sus puestos.
“Los viajeros han regresado a los cielos a un ritmo rápido, y las aerolíneas estadounidenses están trabajando para contratar y capacitar a nuevos empleados”, comunicó el grupo.
Hasta hoy, el inicio del fin de semana previo al Día de Acción de Gracias no ha visto un nuevo aumento en las cancelaciones masivas. Sin embargo, eso podría cambiar con las próximas tormentas pronosticadas.
El mes pasado, Southwest canceló más de 2,000 vuelos después de lo que llamó un “problema inesperado de control de tráfico aéreo” agravado por el clima en Florida.
American Airlines tuvo un colapso similar con miles de vuelos cancelados durante el fin de semana de Halloween.
Spirit canceló más del 60% de sus vuelos durante aproximadamente tres días en agosto, atribuyendo su problema a las interrupciones del sistema, la falta de personal y el clima.