POR STEFANO CASINI

Faltan 3 meses para que los uruguayos voten su Referéndum sobre 135 artículos de la LUC y todo parece que el FA, en su desesperación por ganar, ha cometido varios errores, hasta burdos. Como, por ejemplo, el del nuevo Presidente del FA, el “madurista” Abdala que, en su intervención, catalogó la papeleta azul como una “avivada” política, olvidando que, en el Referéndum por ANCAP, ganó la papeleta rosada querida por la coalición de izquierda.

Parece que esta instancia electoral podría asemejarse mucho al último cartucho de la coalición frenteamplista, a pesar que, algunos líderes, como el emepepista, Intendente de Canelones, Yamandú Orsi, se perfila como el mejor elemento a proponer para las próximas elecciones políticas. También, con menos oportunidades quizás, está Carolina Cosse que, aumenta el boleto cuando no aumentan los combustibles y aumenta el aforo de autos que no valen nada, circulando por nuestra capital.

La situación, por el lado de los politólogos, es muy difícil. Hasta diría que hay pocos que se animan a pronosticar algo, sea para el Referéndum, sea para las próximas elecciones políticas del 2024, más allá que tendremos que seguir muy de cerca a las consultoras que, por ahora, le dan un importante porcentaje al NO.

Desde 1996, cuando el Gral.Seregni se alejó (por no decir que lo echaron) del FA frente a la posición contraria de Tabaré Vázquez y José Mujica sobre la conducción y las dudas sobre la inclusión de facciones muy dogmáticas, el Frente Ámplio, más allá de haber ganado 3 veces seguidas entre 2004 y 2019, ha perdido fuertemente sus raíces iper democráticas que proponían Seregni, Zelmar, Crottogini, Villar y compañía.

Ha logrado instaurar en nuestra sociedad una grieta que, en estos momentos, trata de enmendar el Presidente Luis Lacalle Pou con poco éxito. Mientras Tabaré y Mujica siempre le hablaron a sus tribunas tricolores, el Presidente actual le habla a todos los ciudadanos y está tratando, por todos los medios, de mediar entre los trabajadores, las empresas y el gobierno.

La gravísima medida de cortar, luego de 48 años y por razones bastante distintas (una huelga contra una dictadura en 1973), la planta de La Teja, pone más leña al fuego para que el PIT-CNT siga perdiendo credibilidad y adeptos. Estamos viviendo una situación que está impresa en el programa del FA de 2019 cuando decía, en otras palabras, que, en caso que ganara la Coalición Multicolor, habría hecho “de todo” para impedir que gobernara! Esta postura ha determinado que el FA, jugándose más a la extrema izquierda que al centro del electorado, haya provocado una profunda grieta. Obviamente no tan profunda como la argentina, donde los presidentes no se entregan la banda presidencial o donde, los ex gobernantes son sobreseídos por una Justicia parcial, luego de haber cometido delitos innombrables!!

Falta poco, apenas 3 meses, para que el Uruguay, como es su tradición republicana, vuelva a las urnas. Esta vez para derogar 135 de 500 artículos, o sea que el FA está de acuerdo en casi el 80% de la misma.

Sus bases ancestrales (desde 1971) han logrado el objetivo, sin embargo, le quedan pocos cartuchos para tirar y, en caso que gane la papeleta celeste del NO, todos los esfuerzos habrán sido en vano y se deberá volver a intentar con una grieta mayor.