(foto Depositphotos)

Se trata de una modalidad que tomó su nombre del inglés (como siempre) y corresponde a una persona (generalmente hombre) que se encuentra en una relación sexual transaccional (relaciones sexuales en donde el dar y recibir regalos, dinero y otras cosas se vuelve un factor importante) con una persona mucho menor que él, con la idea de asegurar o lograr una seguridad económica para su pareja casual o formal. Una persona que se encuentra en una relación de este tipo, puede recibir regalos, dinero en efectivo u otros beneficios financieros y materiales a cambio de seguir en la relación con su beneficiario, digamos, por sexo.

No estamos hablando de “Operación Océano” o algo parecido, sino de chicas o chicos, mayores de edad, que buscan a alguien que los mantenga. Muchos de estos jóvenes, se casan con sus parejas 30 o 40 años mayores, o mantienen relaciones de más de 5 años, para poder heredar algo de los que las mantienen.

Este fenómeno, que es más viejo que la prostitución, ahora lleva un nombre preciso y nos muestra un perfil bastante frívolo y triste de lo que acontece en nuestro mundo. Las “Sugar Daddy” son trabajadoras del sexo con un fin específico. Cuando un hombre contrata una meretriz mayor de edad, según nuestra legislación, está todo bien. También está todo bien cuando una chica, mayor de 18, ofrece sus servicios para quedar como heredera del patrimonio del “Daddy” de turno.

Los “Daddies” son, en general hombres ricos (por lo general mayores de 65 años) que mantienen un vinculo amoroso con mujeres mucho mas jóvenes que ellos. Esta relación se encuentra fundamentada en el interés entre ambas partes, puesto que son mujeres que buscan hombres mayores, exitosos y que tienen dinero, para que satisfagan sus necesidades económicas.

Víctor Vásquez, conocido sexólogo de Cepesex, habla de la definición de Sugar Daddy, como un tipo de relación que se pueda dar de manera formal o también como parte de una infidelidad, dependiendo de ellos, donde se establecen los términos de conveniencia entre las partes. 

Casi siempre, comienza con un interés, pero, en ciertos casos, más tarde empiezan los denominados “vínculos de dependencia”, debido a que se está creando un ambiente de seguridad económica y financiera. Relaciones como estas, también aplican en el caso de las mujeres, siendo ellas las que dan la seguridad financiera a su compañero. En este caso se les denomina  Sugar Mommy

Serían mujeres que ofrecen un apoyo de forma financiera o material a su Sugar Baby. Ella está completamente enfocada en su carrera, con la posibilidad de que este pasando por un divorcio. En efecto, lo que ella tratar es de pasar un buen rato con un hombre mucho más joven. Siendo relaciones mucho más dinámicas que involucran mujeres maduras que no actúan de la misma forma que lo hacen las mujeres jóvenes.

No hay legislación sobre este tipo de relaciones algo informales, lo que es cierto, que, en caso de casamiento (por las razones que sea) o más de 5 años de convivencia, aparecen las leyes existentes sobre derechos de las partes. No deja de ser una de las miserias humanas más infelices.

STEFANO CASINI