Gente d'Italia

El aceite de ricino, de laxante a combustible

ANSA/GIUSEPPE LAMI

El aceite de ricino, utilizado en Italia como instrumento de tortura física y psicológica durante el fascismo, es capaz de convertirse en un combustible ecológico que puede reducir hasta el 90% de las emisiones de anhídrido carbónico.
Lo afirmó hoy el ministro de Transición Ecológica italiano, Roberto Cingolani.
Explicó que gracias a tecnologías innovadoras, una vez tratado, ese aceite podría, de hecho, reemplazar incluso al más contaminante diesel como combustible para camiones, resultando perfectamente compatible con los motores actuales. La novedad consta en el último proyecto de ley aprobado por el gobierno italiano el viernes.
Entre las intervenciones, explicó Cingolani, también hay "una inversión un poco más tecnológica en biocombustibles, especialmente puros, de cadenas de suministro sostenibles", algunos de los cuales provienen precisamente del aceite de ricino.
La meta es alcanzar "una emisión de 200 mil toneladas en 2023 y una progresión anual de 50 mil toneladas cada año", lo que también permite llegar al porcentaje exigido por la nueva directiva de la Unión Europea, que es el 16% de los biocombustibles para 2030.
En realidad, el aceite de ricino ya encuentra hoy muchos usos, como lubricante en mecánica, como fluido hidráulico en circuitos de frenado, en la producción de tintas y pigmentos, pero también en la industria farmacéutica y cosmética, como fortificante para cabello, pestañas y uñas.
La última frontera sería, por tanto, la de la autotracción.
En un negocio que el Ente Nacional de Hidrocarburos italiano (ENI) ya ha dominado por completo en Italia.
Con el objetivo de abandonar por completo el uso del aceite de palma para 2023, el grupo inició hace tiempo una prueba en Túnez para el cultivo de ricino en áreas semidesérticas. De hecho, la planta es capaz de crecer con poca agua, incluso no potable, sin quitar espacio a las tierras agrícolas y evitando la competencia con el sector alimentario.
Y más recientemente, a principios de 2021, Eni firmó acuerdos con otros países africanos, Angola, Kenia, Benin y la República del Congo, precisamente para el desarrollo de agrobiocombustibles.
La biorrefinación debería tener lugar en las dos 2 refinerías reconvertidas por el grupo, en Gela y Porto Marghera.

Exit mobile version