El cuestionario del Censo Nacional 2022 introduce innovaciones, en consonancia con el avance de los derechos individuales, relacionadas con el sexo registrado al nacer, la identidad de género y la descendencia de pueblos originarios o de la comunidad afro.
Más de 600.000 empleados realizan actualmente operaciones de censo de población en Argentina, ejercicio que no se realiza desde hace 12 años, también debido a la pandemia.
El titular del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), Marco Lavagna, anticipó hoy en una conferencia de prensa que la población crece al 1% y que “la proyección para junio de este año es que seremos algo más de 46 millones”.
El país sudamericano pregunta a toda la población sobre su identidad étnica en el censo nacional, que se efectúa cada diez años, y que en 2020, cuando correspondía, no pudo concretarse debido a la pandemia de coronavirus.
La innovación es muy celebrada por la comunidad afroargentina, que considera que el Estado comienza de a poco a saldar una deuda con ella. Porque este censo no solo permitirá registrar la cantidad de personas con descendencia afro, sino porque permitirá elaborar políticas públicas para ampliar sus derechos.
El censo de 2010 registró que cerca de 150.000 personas se autopercibían como afrodescendientes, diez veces menos de la estimación realizada por referentes de la comunidad.
Entre las 61 preguntas del cuestionario actual, se pide responder a todas las personas si se reconocen afrodescendientes o de antepasados negros o africanos.
También, si se reconocen indígenas o descendientes de pueblos indígenas u originarios, aclarando el pueblo y, además, si habla y/o entiende la lengua de ese pueblo declarado.
Otra novedad se registra en cuanto al sexo y la identidad de género. En el primer caso, se pregunta a todas las personas el sexo registrado al nacer (incluyendo la categoría “X”).
Sobre la identidad de género, se pregunta cómo se considera/autopercibe (“mujer”, “mujer trans/travesti”, “varón”, “varón trans/masculinidad trans”, “no binario”, “otra identidad/ninguna de las anteriores”).
Para facilitar la realización del Censo 2022, el gobierno argentino decretó feriado público, ordenando la suspensión de todas las actividades, y pidiendo a las personas quedarse en casa, entre las 8 y las 18, para esperar al agente encargado de recolectar la información sobre las casas en las que viven y sus habitantes.
Por primera vez, entre otras cosas, el INDEC ofreció a los ciudadanos la posibilidad de anticipar las respuestas a las 61 preguntas del censo a través de un cuestionario online que permitirá finalmente obtener un código alfanumérico que será poder ser entregado al censista que llegará hasta su casa.
Desde el INDEC aseguraron que la adhesión al censo digital, lanzado dos meses antes del operativo, fue un éxito. La plataforma online estuvo disponible hasta esta mañana, cuando ya se había censado alrededor del 50% de la población, lo que significa que unas 24.000.000 personas completaron el formulario digital en más de 8.000.000 viviendas en todo el país.
Cabe recordar que el primer censo nacional en Argentina se realizó en 1869, bajo la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento.
El resultado de la encuesta fue un total de 1.830.214 habitantes, aunque la población de varias provincias no fue encuestada, sino estimada por no estar bajo el control del Estado.
Además, entre fines del siglo XIX y principios del XX, el país experimentó un importante crecimiento demográfico, impulsado por la gran oleada de inmigración europea, que provocó un aumento promedio de la población de hasta el 4,6%, para luego descender a 2 % desde 1960.
En vista del Censo 2022, la proyección del INDEC es de 46.243.830 habitantes