NUEVA YORK (Uypress) – Con el ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, representando al país, Uruguay asumió la presidencia del G77, la mayor organización de países en desarrollo de Naciones Unidas.
"Será una presidencia facilitadora, comprometida con fortalecer la cohesión interna del grupo y asegurar que la voz del Sur Global continúe siendo coordinada, constructiva y relevante en el sistema multilateral", señaló el canciller Mario Lubetkin durante la ceremonia.
El titular del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, asumió, en representación de Uruguay, la presidencia del Grupo de los 77 (G77), un ámbito considerado desde esferas oficiales como fundamental para que los países del Sur Global articulen y promuevan sus intereses económicos colectivos en el sistema de Naciones Unidas. Es la primera vez que Uruguay está al frente de la organización.
"Asumimos con orgullo y humildad esta responsabilidad en un momento crítico para las Naciones Unidas y para el orden internacional basado en reglas", señaló Lubetkin. Añadió que el mundo se encuentra en un tiempo marcado por desafíos globales crecientes que requieren de mayor cooperación colectiva para el logro de objetivos comunes ante un derecho internacional cada vez más afectado.
Asimismo, afirmó que Uruguay ejercerá la presidencia con dedicación y seriedad, con la firme determinación de defender los objetivos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y, de esa forma, defender los intereses del grupo y fortalecer su posición dentro del organismo.
En una coyuntura de creciente conflictividad internacional en la que la prohibición del uso de la fuerza se erosiona de manera acelerada, Uruguay se presenta como un promotor de la paz y facilitador honesto entre las naciones, aseguró el canciller.
Lubetkin también remarcó que, a lo largo de las décadas, el G77 ha desempeñado un papel significativo en la promoción de las aspiraciones económicas y sociales de los países en desarrollo y ha sido un actor clave en el impulso de iniciativas destinadas a fortalecer la cooperación internacional y construir un sistema económico mundial más justo e inclusivo.
El canciller señaló que la presidencia de Uruguay estará guiada por las prioridades acordadas para 2026 y orientada a garantizar continuidad, coherencia y seguimiento efectivo del programa de trabajo del G77 y China.
"Será una presidencia facilitadora, comprometida con fortalecer la cohesión interna del grupo y con asegurar que la voz del Sur Global continúe siendo coordinada, constructiva y relevante en el sistema multilateral", dijo.
Uruguay impulsará esfuerzos para promover una estabilidad económica global sostenible, reforzar la solidaridad y la cooperación, y garantizar una distribución más equitativa de los recursos. También abogará por políticas que alivien la carga de la deuda, amplíen el financiamiento para el desarrollo, fortalezcan la seguridad alimentaria y combatan la pobreza, afirmó.
Se seguirá alentando la incorporación de indicadores que vayan más allá del producto interno bruto (PIB) y reflejen las dimensiones económica, social y ambiental del desarrollo sostenible, incluyendo los avances concretos ya alcanzados, así como el concepto de desarrollo en transición.
Otro de los temas destacados fue fortalecer la gobernanza de las instituciones financieras internacionales y los bancos multilaterales de desarrollo, para garantizar una mayor representación de los países en desarrollo. También se reafirmará el compromiso para promover un sistema comercial multilateral más justo, con un tratamiento especial y diferenciado para estos países, aseguró.
De acuerdo con el Compromiso de Sevilla, adoptado en la Cuarta Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo, Uruguay promoverá iniciativas orientadas a reforzar los mecanismos de cooperación y debatir la reforma de la arquitectura financiera internacional desde espacios más inclusivos, informó el ministro.
Uruguay, desde la presidencia, pretende impulsar una agenda de desarrollo sostenible centrada en la implementación efectiva, integrada y equilibrada de la Agenda 2030. Se promoverá la unidad en torno a prioridades comunes que permitan traducir los compromisos en políticas públicas concretas, con foco en la erradicación de la pobreza, la reducción de las desigualdades y el fortalecimiento de los sistemas de salud, educación y protección social.
Iniciativa ONU 80
Uruguay promoverá, además, una participación activa y coordinada del G77 en los puntos en los que ese ámbito mantenga una posición común. Se atenderán especialmente los procesos de reforma del sistema de las Naciones Unidas, en particular, a la iniciativa ONU 80, por su impacto en el funcionamiento, la eficacia y la credibilidad de la organización.
La idea, según se manifestó, es contribuir a una reforma equilibrada, que fortalezca la capacidad operativa del sistema de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), salvaguarde su carácter intergubernamental y mantenga el desarrollo sostenible como eje central de la acción.
Respecto al cambio climático y los desafíos ambientales, se promoverán acciones colectivas para fortalecer la adaptación, escalar la provisión y movilización del financiamiento climático, fomentar energías renovables y limpias, así como la transferencia de tecnologías, combatir la desertificación y proteger la biodiversidad, en consonancia con el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas.
El G77 es la mayor organización de países en desarrollo dentro del sistema de las Naciones Unidas. Desde su creación, ha constituido un importante ámbito para que los países del Sur Global articulen y promuevan sus intereses económicos, fortalezcan su capacidad de negociación en las principales cuestiones de desarrollo y fomenten la cooperación Sur-Sur.
Si bien fue fundado por 77 países, su membresía se ha ampliado hasta alcanzar los 134 estados. Su denominación original se ha mantenido por su valor histórico y simbólico.
Participaron en la ceremonia de asunción de la presidencia el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres; la presidenta del 80.° período de sesiones de la Asamblea General, Annalena Baerboc, y el representante permanente de Iraq, Lukman Al-Faily.
