Durante la noche del pasado sábado a las 23 horas aproximadamente, un hombre de 63 años que trabajaba como sereno en un viñedo en Melilla, y que vivía en el mismo lugar que cuidaba, sufrió el brutal ataque de un perro raza pitbull, lo que le acabó provocando la muerte.

Según informaron fuentes policiales, el hombre estaba trabajando y por motivo de un problema con su hija, tuvo que salir del predio unos momentos.

Minutos después regresó y por razones que en este momento se desconocen, el perro guardián, que pertenecía a la finca y que había sido criado por los propios trabajadores del lugar, no lo reconoció y le atacó, provocándole graves heridas en la cabeza que le costaron la vida casi de inmediato.

 

 

 

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