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Dos civiles muertos y el arresto de 450 personas fue el balance de la policía tras los graves incidentes en Chile, al concluir las masivas manifestaciones de conmemoración del segundo aniversario del estallido social.
Todos los candidatos presidenciales para la elección del 21 de noviembre criticaron, aunque con matices, la violencia y repartieron las responsabilidades de los mismos.
El gobierno llamó a condenar sin vacilaciones los hechos violentos, que incluyeron saqueo y robo de locales comerciales grandes y pequeños, ataques a un cuartel policial y a una oficina del estatal servicio de identificación, y rotura de luminarias y paraderos del transporte público.
Una de las víctimas fatales murió durante el saqueo de un local comercial en la comuna de Peñalolén, al oriente de Santiago. Mientras la segunda víctima fue una mujer de 23 años, quien transitaba en moto en medio de desórdenes cuando se cruzó con un cable acerado en la avenida Santa Rosa, en la zona sur de Santiago.
El general Marcelo Araya, director nacional de Orden y Seguridad de Carabineros, informó hoy que hubo también 11 civiles y 45 policías heridos o lesionados y 450 personas arrestadas, de los cuales 279 en Santiago. De los detenidos, 244 lo fueron por saqueos, 94 por desórdenes, 16 por barricadas y 14 por maltrato a carabineros.
En su balance, el general Araya contabilizó 486 "sucesos", 2.500 vehículos y recursos desplegados, entre autos y aeronaves y unos 20.000 policías movilizados.
El jefe policial agregó que gracias a denuncias de ciudadanos se evitó unos 300 saqueos a distintos locales, principalmente pequeñas empresas.
El subsecretario del Interior, Juan Francisco Galli, calificó de "dolorosa" la jornada añadiendo que "este nivel de violencia no es tolerable en una sociedad democrática".
"Son delincuentes que solo pretenden aprovecharse de esta instancia y eso se vio reflejado en saqueos, daños, incluso con personas que fueron afectadas con lesiones gravísimas y fallecidos por acciones de delincuentes", aseveró.
El izquierdista candidato presidencial de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric, favorito en las encuestas, afirmó que "la violencia y destrucción de lo común no es ni será nuestro camino, eso solo le sirve a los que quieren que siga todo igual.
Es en unidad y respetándonos que podremos construir un Chile digno y justo para todos y todas".
La centroizquierdista Yasna Provoste, del Nuevo Pacto Social, declaró que "como todo Chile sabe, yo respaldo el legítimo derecho a la manifestación social, pero con la misma decisión rechazo toda forma de violencia política y con más fuerza condeno cualquier acto de saqueo, destrozo y delincuencia común, que nada tienen que ver con la legítima movilización".
Acusó "el fracaso del Gobierno en resguardar el orden y distinguir a manifestantes de delincuentes. Rechazamos todos los actos de delincuencia común y violencia, que se esconden y disfrazan de protesta social. Estos deben ser perseguidos y sancionados con celeridad por la justicia".
El candidato del oficialismo, Sebastián Sichel, afirmó que "la violencia nunca será el camino, ni el silencio cómplice, ni menos los indultos a los que destruyen lo que es de todos. Somos muchos más los que queremos vivir y trabajar en paz".
Al comienzo de la jornada de conmemoración, el candidato del Partido Republicano José Antonio Kast, de ultraderecha y segundo en las encuestas, declaró que "hoy no es un día de celebración, es un día de condena".
"Chile no quiere más violencia. A dos años del estallido delictual nos atrevemos a decir basta a los violentos que infunden terror y decir que queremos vivir en paz", subrayó.