Por Stefan Wallisch 
Una absurda estratagema antivacunas se está difundiendo en Austria y el norte de Italia (Alto Adige), donde algunos buscan infectarse con coronavirus en las llamadas “coronaparty” (fiestas donde la gente busca contagiarse) para recibir un “green pass” como recuperado de la enfermedad, sin tener que vacunarse.
El resultado no siempre es favorable: un hombre murió en Austria tras contagiarse en una de estas fiestas, que también se señalaron en Alemania.
Pero además en el país se registra otro fenómeno preocupante: los antivacunas se sacan de las manos un antiparasitario para animales (ivermectina) que el líder de la ultraderecha del FPOE, Hebert Kickl (antivacunas y también positivo), indica como un medicamento alternativo contra el virus.
El peligroso razonamiento indica que es “mejor infectarse que vacunarse”.
Como confirma Patrick Franzoni, vicecoordinador de la unidad Covid de Bolzano, “son jóvenes, incluso de edad escolar, que se encuentran con positivos y buscan adquirir la infección, sin darse cuenta de que el virus es peligroso también para los niños y jóvenes”.
Reuniones con positivos se produjeron también en las últimas semanas en las cercanías de Bolzano (sur del Tirol, norte de Italia) y otras zonas del Alto Adige, sobre todo allí donde la tasa de vacunación es baja.
“Hay consecuencias a largo plazo y también los jóvenes pueden terminar en el hospital”, reiteró Franzoni.
En Austria, un hombre de 55 años murió tras haberse contagiado voluntariamente. Y un médico austríaco contó al diario Die Presse que algunos treintañeros que sobrevivieron a estas fiestas ahora sufren “long Covid”.
“En Alto Adige (la región italiana lindante con Austria, NDR) -explicó el vicecoordinador de la unidad Covid- tenemos números en ascenso, también a la luz de los datos que llegan desde Austria, con incidencias por encima de 1.500”.
La región está muy cerca de pasar a “zona amarilla” y tiene actualmente nueve pacientes en terapia intensiva y unos 70 en los sectores normales: el alerta se desencadena con diez pacientes en terapia intensiva y 75 en terapia común.
La otra peligrosa tendencia antivacunas es la ivermectina, que está prácticamente agotada en Austria.
El líder del FPOE y ahora también del movimiento antivacunas, Herbert Kickl, en varias ocasiones había hablado de la presunta eficacia del producto en combinación con vitaminas.
En Estiria terminaron en terapia intensiva una mujer que lo había tomado y un hombre, por sobredosis de vitamina B.
El fenómeno es tan preocupante que la empresa farmacéutica que produce la ivermectina intervino públicamente, advirtiendo sobre el peligro de consumirlo. Además la dosis está calibrada para caballos, un riesgo adicional para quien lo ingiere.