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"Con mi cuerpo puedo hacer lo que quiero!". Con esta consigna millones de ciudadanos del mundo rechazan las vacunas contra el Covid19. Esto está provocando un sin fin de problemas, sobre todo en los países con mucha densidad poblacional, como Alemania, Italia o Francia y muchos más. Se trata de un grupo de personas que comprometen la vida de otras personas. 

Por ejemplo los "no vax" de Italia han provocado mucha molestia colectiva, así como Alemania, un país con 90 millones de habitantes, en el cual el 30% (cerca de 30 millones) no quiere vacunarse. Manifestaciones, hasta violentas, no permiten que muchos otros conciudadanos, puedan vivir con la tranquilidad de salir en paz sin miedo a contagiarse. 

Lamentablemente, los "no vax" se mezclan con otras colectividades en riesgo y son muchos millones, como en África, donde no se llega al 10% de la población vacunada y donde no se tiene un masivo acceso a esas vacunas. El trabajo incansable de la ciencia para encontrar una solución definitiva, ha provocado, también, otras terribles consecuencias. Por ejemplo, de un año a otro se pasó de 3 millones de muertes, a nivel mundial, de criaturas de 0 a 5 años, a más de 5 millones:¿motivo? No se distribuyó un suficiente número de vacunas contra la malaria, el cólera y otras enfermedades de la "pobreza".

Nadie puede poner en dudas que las vacunas anti-Covid han aliviado fuertemente los focos de contagio en cualquier país de la Tierra y nuestro pequeño Uruguay, es un ejemplo reportado a nivel global.

El egoísmo de los que consideran que no hay que vacunarse, provoca muchos problemas en las sociedades, que pueden ser resueltos solamente de dos formas: o vacunación obligatoria o, decretar  lo que hizo Alemania que tocó un pico de 90.000 contagios en un día hace poco, donde las autoridades decidieron que, los que no tienen el certificado de vacunación o greenpass, no pueden entrar en ningún lugar y pueden solamente estar con sus respectivas familias y un núcleo familiar más: no pueden entrar a un bar, una farmacia o un teatro y deben utilizar mascarillas solamente por el hecho de traspasar sus puertas.

En Uruguay, los "no vax" no solamente son pocos y hasta cómicos, sino que no han logrado convencer a mucha gente, sin embargo, hay centenares de miles que se dieron dos dosis de Sinovac y no se anotan para la tercera dosis de Pfizer: "con dos dosis, me parece que estoy protegido" piensan.......y no es así! Ponen en peligro a muchas otras personas con su egoísmo necio y desinformado.

El Covid19 vino para quedarse como una enfermedad endémica más, como la gripe y es un deber cívico vacunarse. Muchos millones están de acuerdo en expresar su rechazo tajante a aquellos que no quieren vacunarse que aducen teorías conspirativas de ciencia ficción, hasta  sosteniendo que nos ponen un chip para controlarnos o que provocan, a largo plazo, deformaciones u otras enfermedades. La medicina no es una ciencia exacta, por algo, hay 16 millones de personas que mueren por año por un ataque cardíaco o por un ictus o Alzahimer. También hay 160.000 que mueren por mordedura de víboras o casi 3 millones por gripe común. Siguen muriendo millones de SIDA en África, donde los medicamentos no llegan a más de la mitad de la población, pero, si hay vacunas que pueden evitar dolencias y muerte, no usarlas....es de egoísta.

STEFANO CASINI