Contra todos los pronósticos, la economía chilena creció 0,4% en el primer trimestre de este año en comparación a igual periodo de 2019, informó hoy el Banco central. Así evitó caer en recesión técnica (dos trimestres consecutivos a la baja) luego de que se viera golpeada por la crisis social desatada el 18 de octubre. En el último trimestre de 2020, la actividad nacional se contrajo -2,1%, la peor cifra desde 2009. Respecto del primer trimestre de este año, el instituto emisor explicó que "este resultado se vio incidido por las medidas -decretadas por la autoridad sanitaria o adoptadas de forma voluntaria por la población- para la contención del contagio del Covid-19 a partir de marzo".

Subrayó que dichas medidas "impactaron en forma significativa en las actividades de educación, comercio, transporte y restaurantes y hoteles". Asimismo, el informe apuntó que el trimestre presentó un día hábil más que el mismo periodo del año 2019 y un día adicional debido al año bisiesto. El efecto calendario resultó igual a 0,4 puntos porcentuales. "Desde la perspectiva del origen, las principales actividades que contribuyeron al resultado fueron minería, servicios financieros y construcción. Este resultado fue parcialmente compensado por las actividades que se vieron afectadas por la emergencia sanitaria", expuso el Central.

Acorde a cifras ajustadas por estacionalidad, el PIB creció 3% respecto del trimestre anterior, "resultado que se explicó principalmente por la recuperación de las actividades de servicios, que registraron resultados negativos en el cuarto trimestre de 2019, impactados por la crisis social". La actividad prácticamente se paralizó desde el 18 de octubre luego de la quema de las estaciones de Metro y las constantes movilizaciones sociales en demanda de mayor dignidad y un cambio del modelo económico. Junto con el tren metropolitano subterráneo, el comercio se vio obligado a bajar sus cortinas. Las protestas más álgidas se vivieron hasta diciembre, momento en que atenuó y la actividad pudo recuperarse como lo reflejan ahora las cifras del Banco Central.

Entre enero-marzo de 2020, la actividad comercial anotó una contracción por segundo trimestre consecutivo cayendo 1,7%. De acuerdo al ente rector, el desempeño del sector se vio incidido principalmente por la fuerte caída en marzo, asociada a la crisis sanitaria. El primer caso de Covid-19 se reportó el 3 de marzo y las restricciones comenzaron voluntariamente el 16 de marzo para luego aplicarse cuarentenas parcializadas, el 26 del mismo mes. Desde la perspectiva del gasto del PIB, indicó el Central, la caída de la demanda interna fue "más que compensada por el aumento de las exportaciones netas".

"La demanda interna cayó 2,6% anual, arrastrada por el consumo de los hogares, que presentó la mayor contracción con una variación de -2,2%, explicada por la suspensión parcial de clases y las restricciones impuestas a la movilidad de las personas; y al funcionamiento de establecimientos del comercio, alimentación y actividades de esparcimiento", sostuvo el BC en su informe. Lo anterior implicó que el gasto en servicios registrara la principal incidencia negativa, seguido por el gasto en bienes durables, destacando en este último la caída en las compras de vehículos y bienes tecnológicos.

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