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Un país de Latinoamérica, Perú, ocupa el primer lugar del mundo en base a la cantidad de muertes por cada 100 mil habitantes, con 101 decesos, un ranking tenebroso que tiene a seis naciones de esa región entre los diez primeros lugares. Se trata de un escalafón estadístico de la universidad estadounidense Johns Hopkins, que ubica a Perú en el primer lugar, seguido por Bélgica (87,1), Bolivia (69,9), Brasil (68,2), Chile (67,9), España (67,3), Ecuador (66,2), Estados Unidos (62,8), Reino Unido (62,7) y México (61,1). Si bien Estados Unidos, Brasil e India son los tres países con más fallecidos en términos absolutos, la comparación entre las muertes de países con más de un millón de habitantes en relación con su población revela que Perú y Bolivia están entre los más afectados. En cambio, si se analiza el número de casos, pero no de muertes, la lista cambia y en el ranking de los 10 países principales pasan a figurar Colombia y Argentina. Según un estudio estadístico de la misma universidad estadounidense los 10 países con más casos registrados son Estados Unidos (7.191.349), India (6.225.763), Brasil (4.777.522), Rusia (1.170.799), Colombia (824.042), Perú (811.768), España (758.172), México (738.163), Argentina (736.609) y Sudáfrica (672.572). Como se ve en el tope de este escalafón hay cinco países latinoamericanos, entre los que no aparecen, por ejemplo, Perú y Bolivia, entre los más afectados por fallecimientos cada 100 mil habitantes. La pandemia de Covid-19 ya se cobró Una mujer se somete al examen médico por coronavirus en el mundo más de un millón de vidas. Exactamente 1.008.842, según datos recopilados hasta ayer por la universidad Johns Hopkins. Empero, Latinoamérica sigue siendo hoy la más afectada de las regiones por el Covid-19 y la que está más lejos de controlarla tras siete meses de enfrentamiento con el SARSCoV-2, con algo más del 33,8 por ciento de los fallecidos en el mundo por la pandemia. La región acumula, además, el 27 por ciento de los contagios registrados a nivel global, según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Esos porcentajes se traducen en 339 mil muertes y más de 9 millones de contagios totales. La pandemia no sólo está impactando en la salud y la vida de los pobladores latinoamericanos. Es que la crisis destruyó al menos 34 millones de empleos en América Latina y el Caribe y podría hacer crecer las desigualdades de la región, advirtió recientemente la Organización Internacional de Trabajo (OIT). La entidad pidió que se adopten "estrategias inmediatas" para intentar paliar estos daños. "Enfrentamos un desafío sin precedentes, el de la reconstrucción de los mercados laborales de la región, lo cual implica enfrentar fallas estructurales que se han agudizado con la pandemia, como son la baja productividad, la alta informalidad y la desigualdad de ingresos y de oportunidades de trabajo decente", dijo el director de la OIT para América Latina y el Caribe, Vinícius Pinheiro. A principios de agosto, la OIT hablaba de la destrucción de 14 millones de empleos lo que supone que en menos de dos meses se han perdido otros 20 millones, pese a que se han suavizado las medidas de aislamiento en todos los países de la región y se dio en las últimas semanas un "contexto de incipiente recuperación". La OIT alertó en su informe sobre "la drástica contracción del empleo, de las horas trabajadas y de los ingresos" pese a que a partir del tercer trimestre de 2020 "se detecta una recuperación en los niveles de actividad económica y que los primeros datos revelan una incipiente recuperación del empleo y un retorno a la fuerza laboral".