Depositphotos

La crisis sanitaria que asola a Brasil llegó hasta la ciudad de San Pablo, la más importante del país, donde fue cerrado un cementerio debido al alto número de fallecimientos por el Covid-19 y no hay sufieciente dotación de oxígeno para los hospitales. El cementerio Vila Nova Cachoerinha, el segundo más importante de la ciudad, suspendió las sepulturas debido a la falta de espacio.