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Varios expertos indicaron hoy, conscientes de las variantes del Covid-19 y de su capacidad de expandirse de forma cada vez más eficiente, que para contrarrestarlas se puede requerir una nueva campaña de vacunación en otoño, con nuevas inmunizaciones o con vacunas modificadas. "No se puede descartar que entre octubre y noviembre sea necesario un nuevo ciclo de vacunación", dijo a ANSA el genetista Massimo Zollo, de la Universidad Federico II de Nápoles y coordinador de la Tarea Force Covid-19 de la Ceinge-Advanced Biotechnology.

"Probar las variantes conocidas con nuevas vacunas" es el próximo paso para cumplir. Pero para hacer esto, necesita un programa masivo de secuenciación: "cuantas más secuencias del virus tengamos, más podremosver mutaciones que lo benefician". Deberíamos trabajar sobre nuevas vacunas y anticuerpos monoclonales que actúan sobre diferentes regiones de la proteína Spike, la garra molecular con la que el virus se adhiere a las células.

El riesgo de que la circulación de las variantes puede aumentar también está relacionado con el ritmo de la campaña de vacunación, observó el virólogo Francesco Broccolo, de la Universidad Milano Bicocca y director del Laboratorio Cerba en Milán, por lo que es necesario actualizar vacunas y terapias.

"En el contexto italiano en el que la vacunación es lenta, señala, es necesario controlar constantemente la prevalencia de variantes conocidas y aquellas emergentes para evaluar la necesidad de rediseñar las vacunas y las terapias con anticuerpos neutralizantes al fin de mantener alta su efectividad". Esto se debe a que, observó Zollo, debemos considerar que "el virus SarsCoV2 cambia de vestimenta y lo hace con diferente capacidad de la de los otros virus más o menos estables. Durante el proceso de réplica de sí mismo, no tiene un mecanismo eficiente de refugio, por lo que por error genera mutaciones al azar".

Estos últimos se acumulan en el genoma de las partículas virales. (viriones). "De esta manera, el virus aún puede infectar, al continuar generando una familia de viriones similares que clasificamos en los "clades" después de la secuenciación. "El resto lo hace selección natural: el que más se adapte será el victorioso".

En algunos casos, sin embargo, las mutaciones son portadoras del virus. En un callejón cerrado, como en el caso de la variante recientemente aislada, hallada en una mujer de Novara por el virólogo Francesco Broccolo, y de la cual el grupo de la Universidad Ceinge y Federico II de Napoles obtuvo la secuencia genómica.

En esta variante han sido reconocidas mutaciones al 80%, similares a las de la variante nigeriana y al 20% de la inglesa. Sin embargo, esa variante "no es evolutivamente funcional y desde el punto de vista clínico no tuvo capacidad para penetrar en el territorio", observó Zollo, aunque es importante "porque son diferentes mutaciones en el gen Spike que indican que "la selección actúa sobre el virus Sars-Cov-2 que infecta a los humanos en diferentes puntos del planeta, a una distancia de miles de kilómetros, y no personas en contacto unos con otros".

Las mismas mutaciones dan una ventaja en replicación y una alta carga de contagio. Son esas, por lo tanto, las regiones mutadas del genoma en las hay que focalizarse para realizar vacunas de nueva generación.

De esas nueva variante se obtuvieron secuencias de viriones, análisis genético y bioinformática, gracias a los estudios de Ettore Capoluongo, Giovanni Paolella y Veronica Ferrucci, de la Universidad de Nápoles Federico II, y de Angelo Boccia y Rossella Tufano del Ceinge.