epa09204701 Citizens arrive at a polling station during the local and constituent elections, at the Carmela Carvajal High School, in the Providencia commune, in Santiago, Chile, 16 May 2021. The elections, which were postponed in April due to the pandemic, are held over two days to avoid crowds, during which the more than 14.9 million voters will also elect 354 mayors, 2,252 councilors and 16 regional governors. Chile is also holding a Constitutional Convention election during these elections to select members that will draft a new Constitution to replace the current one, in force since the military dictatorship. EPA/Alberto Valdes
por MARGARITA BASTÍAS
La fragmentada izquierda opositora chilena logró la mayoría de los 155 escaños de la convención constituyente que redactará una nueva Constitución en Chile, que pondrá fin al último "amarre" de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) y a 40 años de un articulado escrito y aprobado sin las más mínimas condiciones democráticas.
La nueva carta, que inéditamente se escribirá de manera paritaria y con 17 manos indígenas hasta hoy invisibilizadas, contará -de acuerdo a la proyección hecha por analistas a CNN Chile- con 38 representantes de la alianza oficialista de Chile Vamos. Requerían 52 para alcanzar el tercio. Apruebo Dignidad, integrada por el Frente Amplio y el Partido Comunista, conquistó 28 cupos: la Lista del Apruebo (exconcertación conformada por socialistas, pepedé, democristianos) 25 representantes, y uno para la lista del Partido Humanista.
Pero, sin duda, el mayor número corresponde a 46 convencionales independientes, en línea con el grito del movimiento del 18 de octubre de 2019 que en las calles expresó su malestar con la clase política tradicional y exigían cambios radicales.
Del movimiento social, que partió saltándose los torniquetes de las boleterías del Metro de Santiago bajo la consigna "Evadir, no pagar otra forma de luchar", surgió la exigencia de una nueva constitución cuando sólo hace unos pocos años un alto dirigente socialista, ante la sola inquietud de encaminarse a una nueva Constitución le preguntó a la gente "se pusieron a fumar opio".
Mientras sigue el conteo de votos para gobernadores, alcaldes y concejales, el gobierno profundizando su derrota con la pérdida de alcaldías emblemáticas como Viña del Mar, donde la diputada y ex animadora de TV, Andrea Molina, cae ante la dirigente de Revolución Democrática del Frente Amplio, Macarena Ripamonti, joven licenciada de Ciencias Jurídicas, de 29 años.
En la comuna aledaña, Valparaíso, Jorge Sharp consolidó su liderazgo al ser reelegido con más del 50% de los votos, a lo que se suma el electo nuevo gobernador Rodrigo Mundaca, medioambientalista e independiente pro-frente amplio.
Una inimiginable disputa voto a voto se vive en Santiago donde la dirigenta vecinal comunista Iraci Hassler le disputa la reelección al experimentado alcalde Felipe Alessandri. Hasta el momento, la única figura del oficialismo, el candidato presidencial Mario Desbordes reconoció la derrota y lamentó no haber sabido escuchar lo que quiere la gente, Al consultarle por la responsabilidad del gobierno, señaló que "todo el mundo sabía que tendría efecto la discusión estéril respecto del retiro del 10% del fondo de pensiones" que el Ejecutivo rechazaba y que se vio obligado a promulgar la ley aprobada por el Congreso.
A su vez, un dichoso Joaquín Lavín celebraba el triunfo de Daniela Peñaloza, a quien designó "a dedo" como su sucesora cuando él decidió embarcarse en una nueva candidatura presidencial, cuyo futuro se conocerá mañana durante el consejo general de la UDI