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Si escuchamos a los especialistas, hoy Italia está a punto de arrodillarse frente a los costos de la energía, menos el petróleo.

La pandemia, acompañada de un caos generalizado en los costos de la energía, con grandes caídas y ahora grandes rebotes, está produciendo un aumento de tarifas tan grande que el gobierno, por no decir el estado, debe poner mano a las reservas para evitar que la economía explote.

Si pensamos en Argentina, por ejemplo, no es un hecho extraordinario que la inflación sea de dos dígitos, incluso en un solo mes, pero cuando hablamos de países del primer mundo, una subida del precio del pan en un porcentaje de dos dígitos, realmente asusta a todos. Los sectores de la economía global están aumentando de manera desproporcionada, especulativa y todos los países del planeta se ven afectados, desde el cobre, astillas, logística, madera, barcos e incluso energía, en particular gas, carbón y electricidad.

Hay escasez de gas en Europa y si juntamos todos los elementos vemos que, en determinados sectores, no se puede explicar un aumento de los precios del 1000%. La caída del suministro de gas desde Rusia ha sido fundamental para este caos. Había un planteamiento sustancial para bajar el precio del gas, la base de la calefacción europea en invierno y, si Rusia respetara la propuesta de aumentar su producción, por supuesto, los precios podrían bajar. El problema es que Putin lo prometió pero, por ahora, no ha habido volúmenes adicionales, mientras que Italia ha destinado 5.000 millones de euros para contener los aumentos.

En julio la variación fue del 10% y luego del 30% en octubre. Para frenar la duplicación de los aranceles, se necesitarían otros 5 o 6 mil millones de Euro.

Nos encontramos con los mercados en pleno pánico y la situación se asemeja a la crisis energética de los años setenta. Aún no estamos en ese nivel y estamos lejos de una inflación de dos dígitos, pero es un verdadero caos, se prendieron todas las alarmas financieras y siguen existiendo márgenes muy importantes para una gran especulación. El petróleo también está subiendo su precio por barril, pero, afortunadamente, el aumento es mucho menor que el de los otros elementos energéticos.

El verdadero miedo de todos los gobiernos europeos es la inflación y todo esto puede generar tensión sobre las posibles burbujas financieras de los mercados internacionales donde existe una enorme liquidez desde hace muchos años. En cuanto a los ciudadanos, la propia Comisión Europea, que ha constatado un aumento del número de pobres en el continente que alcanza los 31 millones, o casi el 8% de la población continental total, recomienda ahorrar

Pero, ¿cómo se puede ahorrar en calefacción ahora que llega el invierno? La población tendrá que seguir apretando el cinturón y reducir gastos en sus facturas. “Seguimos hablando de energías renovables, energías alternativas, pero, lamentablemente, por ahora, estamos hablando de futurología” – sostuvo Davide Tabarelli, Presidente de la empresa Nomisma Energia.

Lo único real es que Italia, como muchos países europeos, tendrá que afrontar un invierno duro y frío y ahorrar en todo, incluso en calefacción.

STEFANO CASINI