El Fondo de Verde del Clima (GCF, iniciales en inglés) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) trabajarán de modo conjunto y coordinado en un proyecto tendiente a reducir las emisiones de metano de la ganadería de todo América, financiado con unos 100 millones de dólares.
El metano es uno de los principales gases de efecto invernadero (GEI), junto el metano, el óxido nitroso y el ozono, entre otros El primer paso de la iniciativa, que contribuirá al desarrollo de procesos productivos más eficientes y abrirá la oportunidad tanto al sector público como al privado de presentar sus proyectos, será la realización de estudios de factibilidad.
Estos se plasmarán gracias a un aporte de 1,5 millones de dólares que realizará el GCF, un fondo dentro de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático constituido como mecanismo para ayudar a países en desarrollo en prácticas de adaptación al cambio climático y mitigación de sus efectos..
Así lo anunció el Subdirector Ejecutivo del mayor fondo de financiamiento climático del mundo, el español Javier Manzanares, durante la ceremonia de toma asunción del argentino Manuel Otero de su segundo mandato como director general del IICA, que lo publica en su portal web.
El GCF acreditó en julio pasado al IICA para implementar proyectos financiados por su cartera crediticia, lo que permite al organismo hemisférico acceder a recursos que apoyen iniciativas de adaptación y resiliencia climática de la agricultura y la ruralidad en los países de todo América.
Dos meses más tarde, las dos instituciones firmaron un acuerdo para apoyar iniciativas de adaptación y resiliencia climática de la agricultura y la ruralidad en los países de las Américas.
Manzanares explicó que la agricultura es un “sector crítico” en la problemática del cambio climático, ya que es causante de un 25% de los GEI y, por otro lado, sufre sus consecuencias en “forma de fenómenos meteorológicos extremos”.
“El IICA se ha convertido en un vehículo para atraer recursos del Fondo en materia de agricultura, bosques y otros usos de la tierra, ya que ha sido aprobada su acreditación y se firmó el documento legal para instrumentar este tipo de ayudas”, detalló el funcionario del organismo internacional.
Durante la última conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, la COP 26 de Glasgow, el GCF se adhirió a la declaración que firmaron más de 100 países que se propone reducir en 30% las emisiones globales de metano hacia 2030.
“Si ese objetivo se consiguiese, el calentamiento global que está proyectado hoy se reduciría en 0,2 grados Celsius”, dijo Manzanares, quien consideró que el IICA tiene las atribuciones necesarias para ser un facilitador de la relación entre los ministros de Agricultura de las Américas y el GCF.
“El IICA -añadió- también puede ser un socio relevante de los estados en los mercados de créditos de carbono, tanto obligatorios como voluntarios. Existen decenas de proyectos de calidad en el sector de agricultura, bosques y otros bosques de la tierra”.
A su vez, Otero, director general del IICA, destacó la importancia de la noticia en el camino hacia una mayor sostenibilidad de la producción agropecuaria en las Américas.
“El IICA pondrá lo mejor de sus cuadros técnicos y su capacidad de diálogo para avanzar en una transformación, que solo puede ser sostenible, de los sistemas agroalimentarios de la región”, enfatizó el argentino .
“Con este proyecto, buscamos aumentar la eficiencia de los sistemas productivos en la cadena ganadera, que ha recibido muchas críticas y poca comprensión de los avances que se han realizado. Es un honor ser aliados del Fondo Verde del Clima”, completó.