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WASHINGTON - Los abogados estadounidenses del fundador de Wikileaks, Julian Assange, anunciaron hoy una demanda contra la CIA y su ex jefe Mike Pompeo, acusándolos de haber grabado sus conversaciones y copiado el contenido de sus teléfonos y su computadora portátil.
Los letrados y dos periodistas que se sumaron a la demanda, todos estadounidenses, dicen que la agencia de inteligencia violó su derecho constitucional a la protección de las conversaciones privadas, en este caso con Assange, que es australiano.
En su opinión, la CIA trabajó con una empresa de seguridad contratada por la embajada ecuatoriana en Londres, donde Assange se había refugiado, para espiar al fundador de Wikileaks, sus defensores, periodistas y otras personas que conoció.
Como es bien sabido, Assange corre el riesgo de ser extraditado de Gran Bretaña a Estados Unidos, donde se lo acusa de haber publicado en 2010 cables diplomáticos clasificados, en particular sobre la guerra en Afganistán e Irak.