NUEVA YORK (Uypress)- El presidente de la República, Luis Lacalle Pou, brindó un discurso en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, que se desarrolla en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos. Habló del “pecado de hacer las cosas bien” al referirse a la falta de acceso de Uruguay a ciertos sistemas de cooperación y preferencias: “Apelando a la libertad responsable internacional, queremos que se actúe con justicia”.

En su breve exposición, que tuvo lugar pasadas las 21.00 de nuestro país, Lacalle Pou dijo que el derecho internacional tiene "escaso poder coercitivo" y cuestionó que "muchas veces no se aplica la misma vara a las grandes potencias que a los países más pequeños". En la introducción también habló de la "creciente responsabilidad de los líderes mundiales" y afirmó que "estamos en un mundo de 'los discursos son acciones', donde aquí parado un líder mundial puede generar consecuencias, sólo con sus palabras".

En cuanto a la situación nacional, en términos generales, Lacalle Pou dijo que la de Uruguay es "una democracia plena y estable, con pleno respeto institucional y respeto a la ley", lo cual "ya es una tradición histórica". En materia económica, el mandatario celebró que, "a pesar de la pandemia, de la invasión rusa y de distintos factores climáticos, nuestro país ha recuperado su economía", llegando a niveles similares a los que había "antes de la pandemia".

"Ha mejorado el empleo, ha bajado el desempleo, tiene un inversión pública histórica en infraestructura, ha recibido una importante inversión extranjera directa y gran parte de esos réditos han sido reinvertidos, lo que marca una confianza importante", evaluó el presidente.

Continuando con el análisis económico, Lacalle Pou dijo que "las finanzas públicas están ordenadas, la inflación es la más baja de los últimos 18 años, hemos podido bajar impuestos y, al mismo tiempo, hemos hecho reformas que hace larga data se llamaban urgentes, como la reforma educativa y la reforma de la seguridad social".

Lacalle Pou extendió un concepto que ha utilizado el gobierno desde el inicio del período -cuando se desató la pandemia del coronavirus- a la integración internacional, al referirse a "la libertad responsable internacional". "Está claro que nuestro bienestar como países independientes está indisolublemente vinculado al bien común. Esto hay que saberlo, hay que aceptarlo y, por supuesto, actuar en consecuencia", planteó.

Ambiente

Al abordar la materia ambiental, Lacalle Pou se jactó de pertenecer "a un país que se ha dado a sí mismo la denominación de Uruguay Natural", con "energías renovables que superan el 98%, importante reforestación y procesos productivos sostenibles". En este punto hizo mención a la reciente emisión de un bono sostenible "que se basa en premios y castigos según se cumplan parámetros establecidos en el Acuerdo de París".

"Estamos convencidos de que este mismo sistema de premios y castigos debería aplicarse en los préstamos internacionales, en el acceso a mercado, en las cuotas, en los aranceles", sugirió el mandatario. Dijo que propone esto "no sólo en la vocación de sancionar el incumplimiento, sino de premiar a quien tiene procesos que son amigables con el ambiente, que son sostenibles". "De esta manera, como nos pasa cuando somos niños, los estímulos a mejorar seguramente harán que las naciones hagan un mayor esfuerzo que va a redituar en las economías domésticas y, obviamente, a nivel global", reflexionó.

El "pecado de hacer las cosas bien"

En otro pasaje de su discurso, Lacalle Pou se refirió al "pecado de hacer las cosas bien", y profundizó: "Nuestro país ha logrado un desarrollo humano y económico importante y gracias a la obtención de esos estandartes muchas veces quedamos afuera del acceso de determinada cooperación, de determinado sistema de preferencias, de determinados instrumentos de relacionamiento comercial internacional muy importantes". En ese sentido, consideró que hay mecanismos que deben ser "rediseñados".

Luego aclaró: "Que conste que Uruguay acá no viene a mendigar ni a hacer reclamos exagerados; simplemente, como les decía hace un instante, apelando a la libertad responsable internacional, queremos que se actúe con justicia. Si hacemos las cosas bien, que se actúe en consecuencia, y eso significa nada más ni nada menos que mejorar el acceso a oportunidades", apeló.

Finalmente, condenó, una vez más, la invasión rusa a Ucrania y se solidarizó con el pueblo ucraniano: "También quiero coincidir con el secretario general de las Naciones Unidas y alzar la voz contra los populismos autoritarios que empobrecen sus pueblos, que vulneran los derechos humanos, condenando así las generaciones actuales y las generaciones futuras".

Sobre este último punto esbozó una crítica: "Una vez más quizás en este ámbito debemos hacer un mea culpa, porque muchas veces la ausencia de una reacción contundente y eficaz de la comunidad internacional ha profundizado o no ha evitado estas situaciones".