(foto depositphotos)

El planeta Tierra superó los 3 millones de decesos por Covid19, un número que asusta porque se habla de millones de seres humanos. Pero, paralelamente, el descalabro del mundo está faenando gente a rolete que no tiene o no tuvo Covid y se muere por consecuencias de la sobre-protección de las estructuras sanitarias, mirando exclusivamente esta pandemia como objetivo a superar.

Es como un mozo que lleva en una misma bandeja 2 chops, 4 botellas de a litro de cerveza y una copita de Grapamiel y mira solamente que no se le caiga la copita de Grapamiel!!!

Mientras tanto, si se cae todo lo demás, llamará a una limpiadora para que pase el trapo, pero, tratará de levantar esa copita de 10 centímetros para volver rápido a su compañero para que vuelva a llenarla….del resto ni un recuerdo: “es normal, todos los días se caen muchos vasos o botellas, pensará!!” no tiene nada de malo!

Con un pico de casi 450 millones de pérdidas de puestos de trabajo en el mundo, la pobreza, hace más de un año, se está apoderando, sigilosamente y no tanto, de nuestra sociedad. Los CTI abarrotados siguen cuidando más las copitas de Grapamiel que los chops o las botellas de a litro y se nos van esperanzas y muchas más vidas que por Covid. 

Además, en muy pocos sitios, espero no sea intencionalmente, no han discriminado dos elementos fundamentales para conocer realmente la dimensión de la letalidad de la pandemia:

1) La edad promedio de todos los más de 3 millones de fallecidos

2) Cuantos decesos fueron contabilizados con Covid con morbilidades muy graves o accidentes de tránsito, vasculares u otras enfermedades terminales.

En 2020 no bajó, a nivel mundial, (excepto algunos países) la edad promedio de vida, así que, si alguno cree en las frases tan publicitadas por Bill Gates, la Legard o el dueño de AliBabá, según los cuales hay que matar viejos para sustentar el mundo, están totalmente equivocados.

Nadie puede poner en dudas que no estábamos preparados para este fenómeno que nos aturde con información, desinformación, OMS para adelante o para atrás y una improvisación supina que asusta más que clarifica.

Las víctimas del COVID aumentan, lamentablemente, pero no por la enfermedad en si, sino por el celo exacerbado por la improvisación, la desesperación y la debilidad humana. Cuando vemos que con un chip se puede curar una enfermedad a distancia, cuando vemos que un cirujano en Dallas puede operar a un paciente en Hong Kong sin trasladarse, nos preguntamos como puede ser que, en el año 2021, sigamos improvisando de esta manera, cuando las vacunas se inventaron en el siglo XVIII?

Obviamente no estoy buscando culpables porque yo también uso alcohol en gel, cruzo la vereda si veo a una persona sin barbijo, mantengo una distancia mínima de 3 metros y cuando me aplicaron la primera vacuna en Pando, no me agolpé en la puerta esperando que me llamaran, sino me mantuve siempre a un mínimo de 5 metros de otras personas y solamente me acerqué al agente policial que pronunció mi nombre y luego a una amable señora con escafandra que me dio Sinovac! Hace 10 días, llegué a mi casa y tenía que salir rapidamente a comprar un litro de leche porque me cerraba el almacen, pero decidí bañarme!! Subí raudo las escaleras, me desnudé y me puse abajo de la ducha con el barbijo puesto! Es cómico, pero es solamente para demostrar que no me lo saco ni cuando me baño!!!

No soy científico, no soy político, sino un simple comunicador que trata de entender algo, como cada uno de nosotros, sobre lo que estamos pasando, pero, por favor, no nos olvidemos de los millones de víctimas POR la pandemia y no DE la pandemia!

STEFANO CASINI