por Esteban Valenti

Cualquier uruguayo o extranjero que quiera recoger la memoria colectiva e institucional de este país, deberá incluir obligatoriamente al Partido Colorado, por su trayectoria histórica, su ejercicio del poder y forja del Estado nacional y por sus figuras, comenzando por el primer estadista y presidente de América Latina y entre los primeros en el mundo que construyó el estado del bienestar, José Batlle Ordoñez.

Incluso en este siglo deberá con todos los aspectos polémicos y discutibles considerar el papel de Jorge Batlle.

Pues estamos asistiendo a la masacre, a la entrega, al hundimiento consciente y premeditado del Partido Colorado por parte de un grupo de sus dirigentes, encabezados por el dos veces presidente Julio María Sanguinetti.

Para este proceso hace falta un matador, un destructor histórico y ese papel lo está jugando a la perfección el herrerismo, encabezado por el actual presidente Luis Lacalle Pou.

El actual gobierno paso a paso sin consultarlos en los temas principales, al contrario, presentando los hechos consumados, fritos y empaquetados, le está dejando al Partido Colorado el papel de un súbdito a todos los efectos y para todas las tareas.

El último caso es la entrega del puerto de Montevideo, contenedores y todo el resto a través del Reglamento de Atraque, de la pérdida de la acción de oro por parte de la ANP para tener en temas vitales la última palabra por ejemplo en la venta de la mayoría del paquete accionario,  la posibilidad de Katoen Natie de vender su 80% de TCP a quien quiera y sin ningún control del Estado, la entrega de tierras para instalar molinos eólicos en Punta de Sayago y el manejo indiscriminado de la gran mayoría de las tarifas de la operativa de TCP y por lo tanto de determinar los costos logísticos fundamentales para exportadores e importadores.

Todos estos horrores los reconoció el propio senador Ope Pasque terminada la interpelación al ministro interino Luis Alberto Heber. El presidente y grupo muy reducido y no el gobierno lo hizo a espaldas de todos sus socios y construyendo un entramado para no poder volver atrás, con costos altísimos e irreparables para el Uruguay.

Como según los colorados está todo terminado y entregado, se concentraron en el tema de los tarifas y como no podía ser de otra manera, propusieron crear una comisión asesora del PE. Reitero, el gobierno ya dijo que solo será asesora. ¿Puede haber una vergüenza mayor, una pérdida de soberanía más evidente y estridente? Ellos apoyaron al ministro de la entrega por esa migaja inútil  como contraparte.

Cabildo Abierto que fue mucho más duro en las críticas al acuerdo, que confirmó que nadie había sido consultado de la Coalición, al menos levantó un poco más la voz y se preocupó por dos temas vitales: proponer y negociar una adenda al contrato para que el Estado deba intervenir en la venta del puerto. Que de todas maneras deberá ser aceptada por Katoen Natie.  Es decir queda absolutamente confirmado que lo que dijimos en estas columnas desde el principio: que el objetivo de Katoen Natie era vender el puerto, con todas las ventajas concedidas por el presidente y sus colaboradores íntimos.

La otra propuesta por Cabildo Abierto es aprobar una ley para que las concesiones que involucren varios gobiernos, deban ser votadas mediante una ley en el parlamento. Veremos, pero al menos tuvo protagonismo, defendió la soberanía nacional, frente a la entrega vergonzosa del Partido Nacional, el actual oficialismo absoluto y absolutista, de un partido que tiene como lema: “Defensores de las Leyes” y que revolcó la carta magna y tres leyes por de la peor manera. Y a sabiendas, con toda conciencia.

De un partido y un sector que tiene entre sus principales figuras a su fundador, Luis Alberto de Herrera que hizo de la resistencia a la instalación de bases norteamericanas en nuestro país, una de sus principales banderas y ahora, las principales figuras de su sector y partido, le regalaron el manejo del puerto de Montevideo a una empresa belga y la posibilidad que la venda a quien quiera y cuando quiera. No hay registrada una mayor entrega de la soberanía nacional.

Y todos tenemos que simular que a lo sumo se trató de una mala negociación, que lo hicieron por ineptos, cuando todos sabemos que son gente inteligente, que manejaron los tiempos de acuerdo con la empresa, con un cronómetro y que hay otros motivos muy diferentes que explican este desastre. Que habrá que seguir investigando, aunque el ministro Heber simule un ataque de guapeza y nadie le conteste como corresponde. Ahora parece que de la pulpería, el expediente y las acusaciones pasarán a la comisaría, es decir a la Justicia.

Es el Partido Colorado al que ya le quedó por el camino el Ministro de Relaciones Exteriores, Ernesto Talvi, posicionado con una excelente imagen en su gestión, luego el de Ganadería Agricultura y Pesca, el colorado-blanco Carlos María Uriarte ( que nunca quedó claro porque lo expulsaron), …y ahora el Ministro de Turismo, Germán Cardozo denunciado por el Secretario de Turismo, Martín Pérez Banchero, también integrante del Partido Colorado por negarse a firmar una compra directa por cientos de miles de dólares de publicidad, por discrepar en la forma y la esencia. (La descripción en Búsqueda de toda la operativa es escandalosa y merecerá muy buenas explicaciones y no el desgastado argumento del “ataque político”) ¿De quién? De otro colorado.

Es el tercer ministro que pierden en menos de 18 meses y anuncia su renuncia en la casa del Dr. Sanguinetti…Pero el denunciante, que es obvio que le tuvieron que reconocer que tenía razón, no lo devuelven a su cargo, lo defenestran, porque ser un servidor público respetuoso de las leyes parece ser un pecado en este gobierno y ni que hablar en el actual Partido Colorado. Las negociaciones y manipulaciones internas al PC para reemplazar al ministro de turismo, producen vergüenza ajena, mientras desde el gobierno declaran que eso fortalece al gobierno…Sin palabras.

Además las encuestas de apoyo al gobierno comienzan a cambiar de tendencia, y según Equipos en tres encuestas (mayo-julio 2021) el apoyo al presidente cayó 13 puntos. Según Opción, publicada hace pocos días el gobierno cayó nueve puntos de apoyo, del 55% al 46%. En la Encuesta de Montevideo.Comm que no es por muestreo sino mediante la intervención voluntaria y con la participación de casi 30 mil votantes determinó que el mayo del 2021 el saldo entre el apoyo y el rechazo a la gestión del gobierno era del – 2,79% (mayo 2021) y pasó en Agosto 2021, al -17.23%. Un cambio realmente muy pronunciado.

En Canelones Opción hace una encuesta local y mientras Yamandú Orsi tiene un apoyo del 71%, Lacalle Pou alcanza el 46%…

Donde están realmente a  un nivel más  bajo todavía los colorados, es en intención de voto, que no llega al 5% y moviéndose en esa franja, es decir en una decadencia política, institucional, ideal y también electoral. A pesar de que el PC supo tener excelentes cuadros políticos, los blancos-herreristas se los están almorzando y cenando un día sí y al otro también. El fanatismo antifrentista, puede incluso sepultar los vestigios de batllismo y reducir un gran partido a un vago recuerdo.

No es una pérdida solo para ese partido, para los ciudadanos colorados, en particular los batllistas, sino para el mundo político uruguayo en su conjunto. Se puede discutir, discrepar, pero una cosa muy diferente es demoler. Lo que los colorados olvidan es que en medio de la crisis del 2001, los blancos abandonaron el gobierno precipitadamente y dejaron solo a Jorge Batlle, pensando en su pellejo electoral y no en la nación. La actual dirigencia colorada aceptan el lema de los herreristas: dar la batalla hasta el último colorado y batllista. Y Cabildo Abierto frontándose las manos.