Jair Bolsonaro (depositphotos).

El Partido Liberal de Jair Bolsonaro tuvo un resultado excelente en las elecciones del domingo para la renovación total de la Cámara de Diputados y tendrá la mayor bancada en la próxima legislatura, lo que puede fortalecer el poder del presidente en un segundo mandato o ser un serio obstáculo para el desarrollo de un eventual gobierno de su rival en el balotaje del 30 de octubre, Lula da Silva.

El bloque del PL saltó de 77 a 98 congresistas, cifra que representa poco menos que el 20% de la Cámara baja, donde el bloque oficialista también contará con los 47 representantes del Partido Progresista (PP, dereha) y 39 de Republicanos, derecha. Estas fuerzas conservadoras actuando como bloque, más otros legisladores que se alíen a títulos personal, darán a un segundo mandato de Bolsonaro los 257 escaños para la aprobación de una ley ordinaria y permitirán llegar a los 2/3 del cuerpo requeridos para impedir un pedido de impeachment.

Gracias a esa mayoría calificada de los 2/3, Bolsonaro pudo evitar en su primer mandato que sea tramitado alguno de los 100 pedidos de juicio político en su contra, en su mayoría por la gestión de la pandemia. El futuro Congreso surgido de la votación de ayer, tendrá un signo marcadamente conservador y podrá obstruir varios proyectos prioritarios anunciados por Lula, como la revisión de la reforma laboral y la modificación de la reforma constitucional que impuso un techo de gastos públicos.

El candidato del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) adelantó estar dispuesto a negociar con este conjunto de fuerzas de derecha conocidas como el "Centrao", a condición de hablar con cada formación por separado. No se descarta que el extornero escoja alguna de ellas para sumarlas a algún ministerio, como ya hizo en sus primeros mandatos (2003-2010). De hecho lo que surgio de los comicios del domingo es que el futuro parlamento será tanto o más conservador y tendrá más "bolsonaristas puros" , un dato nada alentador para Lula.

Por el lado del lulismo el PT creció de 56 a 68 curules, siendo la segunda bancada considerada nominalmente. A esto deben sumarse los 12 escaños del Partido Verde y el Partido Comunista, que integran junto al PT una confederación partidaria, que eventualmente se asociará a agrupaciones como el Partido Socialismo y Libertad y el Partido Socialista.

En suma, Lula fue el más votado en el primer turno, con 57 millones de electores frente a 51 millones de Bolsonaro, pero su peso en Diputados será menor, algo que se repite en la Cámara alta. En el Senado, donde se eligió un tercio de esa Casa, el PT tendrá 9 asientos y el PL 14, pero la suma de las fuerzas conservadoras como el Partido Popular, Unión Brasil, Podemos y Republicanos, hará que haya más de 42 legisladores de derecha sobre un total de 81.

Entre los senadores electos este domingo hay un grupo de los considerados como "bolsonaristas puros", como la pastora y exministra de la Mujer Damares Alves, que promete ser irreductible contra el gobierno del PT, y el ex juez Sergio Moro, alguien que se distanció de Bolsonaro, pero es un enemigo jurado de Lula, a quien condenó por corrupción en la causa Lava Jato.