por STEFANO CASINI

Desde siempre, los gobiernos peronistas, fueron los más dadivosos para el pueblo argentino (planes por votos...y dinero extra). Sin embargo, con el largo período K, la generosidad, volvió a millones de familias, verdaderos parásitos del estado.

Hoy (no se sabe mañana), una familia tipo, o sea 2 adultos y 2 hijos recibe:

* Potencial trabajo para el padre​$ 56.000

* Potencial trabajo para la madre​$ 56.000

* Bono extraordinario para el padre​$ 21.900

* Bono extraordinario para la madre​$ 21.900

* AUH para primer hijo​$ 13.000

* AUH para segundo hijo​$ 13.000

* Plus por primer hijo​$  2.000

* Plus por segundo hijo​$  2.000

* Tarjeta alimentar para 2 hijos​$ 34.000

TOTAL​$ 219.800

Si pensamos que la canasta básica, en Argentina, es menos de 300.000 pesos argentinos y en caso de hacer una comparación de Uruguay, es como que el estado uruguayo, regalara a una familia tipo, sin nadie trabajando, una suma de unos 100.000 pesos uruguayos por mes. Todo esto sin considerar el hecho que, la subvención a las tarifas públicas, en el país vecino, es superior al 50%.

Dicho así, Argentina parece como el país de las maravillas, sin embargo, ¿que está pasando? Si lo vemos desde un punto de vista estrictamente económico, obviamente vemos un gobierno que enseña a su población a NO TRABAJAR, quizás para que sigan votándolo, pero, hay muchas lecturas que, para un posible futuro Presidente como Milei o Bullrich, serán problemas profundos, como lo fue para Mauricio Macri en 2015, que quiso, pero no pudo.

¿Quien puede imaginarse que, de un día para otro, un futuro gobierno argentino elimine planes sociales y subsidios? Como lo recibe toda la población, seguramente, podría significar una sangrienta revolución, como ya lo pronosticó el actual Ministro del Interior Anibal Fernández…..no sería para nada imposible!

Sin dudas, Sergio Massa, un fiel de los K desde que gritaba “Presidentaaaaa” a su ama Cristina, no es ni Alberto, ni Cristina Fernández, ya “quemados” por una sentencia firme para la actual Vicepresidente y un gobierno catastrófico para el Presidente.

Massa, desde siempre, a pesar de ser un “eterno segundón” en la política argentina por el peso K, da una mejor imagen a su pueblo que los que, en los papeles, deberían manejar la situación.

Desde la total desaparición del Presidente y la Vicepresidente, Sergio Massa se “inmoló” politicamente, tratando de ser el gran salvador del país, auto-nombrándose Jefe de Gabinete y Ministro de Economía. Hasta ahora, lo único que consiguió, fue unas limosnas del FMI para poderle pagar algunos intereses al mismo Fondo, pero, el mundo político y el mundo económico, ya no logran creerle más a nadie y todo apunta hacia una ineludible caída, default, corralito y posibles sublevaciones populares.

En los últimos días, nadie en su sano juicio, dejó de recordar el 2001, cuando el país se cayó, un mandatario se fugó en un helicóptero y pasó algo que así cuenta Wikipedia: “La crisis de diciembre de 2001 en Argentina, o crisis de 2001, también referida como «el Cacerolazo», «el Argentinazo», o habitualmente simplificada en Argentina como «el 2001», fue una crisis política, económica, social e institucional, potenciada por una revuelta popular generalizada bajo el lema «¡Que se vayan todos!», que causó la renuncia del entonces presidente de Argentina Fermando De La Rua, dando lugar a un período de inestabilidad política durante el cual cinco funcionarios ejercieron el Poder Ejecutivo Nacional en pocos meses. Sucedió en el marco de una crisis mayor que se extendió entre 1998 y 2002, causada por una larga recesión que disparó una crisis humanitaria, de representatividad, social, económica, financiera y política. Durante la crisis fueron asesinadas por agentes de seguridad del Estado y privados 39 personas, resultando penalmente condenados el ministro Enrique Mathov, el jefe de la Policía Federal Rubén Santos, y otros funcionarios.”

Agregamos que, el 21 de diciembre 2001, asumió la Presidencia Ramón Puerta,Presidente provisional del Senado. 2 días después, el 23 , la Asamblea Legislativa eligió a Adolfo Rodríguez Saa, que era Gobernador de San Luis. Fue el primero en declarar el default en su discurso de asunción. El 28 de diciembre volvieron con todo los disturbios a tal punto que Puerta renunció a la Presidencia del Senado y  Rodríguez Saa renunció a la Presidencia volviendo a San Luis. A este punto la Presidencia fue asumida por el Presidente de la Cámara de entonces, Eduardo Óscar Camaño, el 31 de diciembre. Camaño aceptó la renuncia del gabinete y designo a Antonio Cafiero como nuevo Jefe de Gabinete. Finalmente, la Asamblea Legislativa, decidió elegir a Eduardo Duhalde como Primer Mandatario, con 262 votos a favor y apenas 21 en contra. Duhalde, sin haber sido electo por su pueblo, duró hasta mayo de 2003, cuando, luego de haber sido superado en las elecciones por Menem, llegó a la primera magistratura Néstor Kirchner, que había obtenido el 22% de los votos.

Con los gravisimos disturbios y saqueos de los últimos días, vuelven a la memoria esos nefastos días de hace poco más de 20 años. ¿Volverá el 2001? Todos estamos rezando que no ocurra, pero, las condiciones están dadas.