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La invasión rusa provocó "destrucción y muerte" también en Izium, conocida como "la ciudad más dulce de Ucrania".
El mote se debe al significado de su nombre, "pasa de uva", pero también a "sus cultivos de fresas y por una tradicional fiesta de la fruta que siempre atrajo a visitantes de todo el país".
Hasta hace algunas semanas, así era conocida la tranquila ciudad oriental, mucho más pequeña que las aglomeraciones urbanas asediadas por las tropas rusas como Járkov y Mariupol, que ahora es "rehén", "aislada de la civilización" y para sus habitantes "se acerca una catástrofe humanitaria".
Alisa Muzergues, de 34 años, experta en anticorrupción y estado de derecho, investigadora de Euro Créative, explicó a ANSA por qué Izium, de "unos 50 mil habitantes", terminó en la mira de los "fuertes bombardeos" del ejército ruso.
En esa "pequeña y pintoresca ciudad verde'" ella nació y vivió allí hasta hace diez años. Unos días antes del inicio de la guerra, temiendo lo peor que entonces pasaría, logró convencer a sus padres para que se unieran a ella en Roma.
La analista, que trabajó para organismos internacionales como la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), detalló que Izium, está "ubicada estratégicamente a medio camino entre la capital intelectual de Ucrania, Járkov" y "el otrora corazón industrial del país, el Donbass, una región que fue parcialmente ocupada por Rusia" en 2014.
Su "maldición" reside precisamente en su posición como "puerta de entrada" desde el norte hacia el Donbass y Luhansk, por lo que se encuentra "en estado de sitio".
Desde hace unos días, Muzergues ya no ha podido ponerse en contacto con amigos y conocidos que se quedaron en la ciudad donde la mayoría de los habitantes "habla ruso".
"Casi fue arrasada con fuertes bombardeos aéreos y proyectiles de artillería. Todas las infraestructuras fueron destruidas: hospitales, escuelas y tiendas de alimentación", sostuvo.
"La ciudad ya no tiene electricidad, gas , comunicaciones ni reservas de alimentos. El agua y la medicina, según me dijeron mis amigos, ya se estaban acabando hace días", agregó.
La casa familiar ya no existe, fue "arrasada como gran parte de Izium", cuyo nombre "ya no evoca dulces asociaciones, sino solo sentimientos de lástima y miedo", sostuvo la experta.
Por lo que logró reconstruir, "la parte norte está ocupada por las fuerzas rusas y la del sur está controlada por las fuerzas armadas ucranianas", que opusieron "una tenaz resistencia".
Las comunicaciones con los territorios ocupados, sin embargo, "son imposibles".
Desde el inicio de los ataques, relató, "al menos 3 mil civiles lograron escapar". Los demás permanecen "en refugios y sótanos, sin posibilidad de salir", porque los corredores humanitarios no son "respetados por los rusos, que abren fuego contra los autobuses" y autos, como parte de la estrategia para tomar ciudades a través del terror".
En tanto, "los servicios de emergencia son incapaces de llegar a las personas atrapadas bajo los escombros".
Si la situación no cambia, "las consecuencias serán catastróficas", concluyó Muzergues.