El presidente argentino, Alberto Fernández, anunció finalmente que participará de la Cumbre de las Américas convocada para el 8 y 9 de junio en Los Angeles, luego de haber afirmado que no lo haría si no eran invitados todos los gobiernos de la región y hasta haber sugerido que organizaría un encuentro alternativo.
Así lo informó la agencia oficial Télam, que agregó que, luego de haber conocido el anuncio, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, llamó por teléfono a Fernández para invitarlo a Washington a un encuentro bilateral a finales de julio.
Fernández, actual presidente pro témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), superó sus reservas a la cumbre luego de haber discutido el tema con colegas como el mexicano Andrés López Obrador, el chileno Gabriel Boric, el venezolano Nicolás Maduro y el boliviano Luis Arce.
Cuando el presidente argentino dudaba de asistir por la decisión de la administración Biden de no invitar a los gobiernos de Nicaragua, Venezuela y Cuba, se manejó la posibilidad de organizar una cumbre de la CELAC en Estados Unidos con la presencia de todos los mandatarios, incluso los excluidos por Washington, idea que finalmente fue desechada.
Biden, dijeron fuentes del gobierno argentino a Télam, habló con Fernández durante 25 minutos, en los que abordaron temas como la inseguridad alimentaria, la transición energética y el cambio tecnológico con inclusión social, del que surge la importancia de asgurar la paz global.
Durante su conversación, el jefe de la Casa Blanca ofreció a Fernández encontrarse en Washington, a finales de julio, posiblemente el 25.
De acuerdo a Télam, el presidente argentino recordó en el diálogo la frase del papa Francisco, que pidió no usar el trigo como “arma de guerra”, a lo que Biden, que es católico, respondió que estaba de acuerdo y que “para nosotros, el mejor producto de exportación de Argentina es el papa Francisco”.
La respuesta de Fernández fue: “no lo exportamos. Por ahora se lo estamos prestando al mundo”.