Depositphotos

Por Stefano Casini

Hace muchas décadas que me dedico al periodismo, habiendo leído mis primeras noticias por radio en el lejano 1968, a los 15 años. Siempre me interesó más la política, la economía y la investigación, y, nunca me sentí, a pesar de haber entrevistado a grandes personajes como Maradona, Pelé, Havelange, Battistuta, Fangio, Froilán González, Sotomayor y decenas más, nunca me sentí un periodista deportivo y reconozco que no es nada fácil. Como italiano, a pesar que hoy la Nazionale es el actual Campeón de Europa, no ver a los Azzurri por 2 mundiales seguidos, la verdad, me da vergüenza, pena y mucha bronca!!

Es indudable que el de Qatar es el Mundial más raro que conoció la humanidad. Hasta hace pocos años, ni siquiera nadie conocía este riquísimo país musulmán. Claro, conocíamos algo de Egipto, Emiratos Árabes, Arabia Saudita, Turquía, Irán, Kuwait o Dubai, por su modernismo extremo. Pocos pueden creer que la candidatura de este microscópico país no se haya obtenido por intermedio de muuuuuucho dinero, sin embargo, comienza el Mundial y todos olvidamos todo.

A la Celeste le tocó un grupo bastante difícil, donde Portugal, a pesar que fue un amistoso, hace unos días ganó 5-0 y Ghana le ganó 2-0 a un equipo muy sólido como Suiza. Todos nos creemos que el primer partido, contra Corea del Sur, es el más fácil.....pero...¿quien sabe?

Lo que es claro es que la selección uruguaya pondrá en la cancha lo mejor que tiene, con jugadores que están pasando por momentos extraordinarios como Valverde, Bencacour o Nuñez y todos jugadores, excepto Rochet, Campeón con Nacional, que tienen sólidas actuaciones en todo el planeta. 

En las primeras cenas de fin de año, comienzan las pencas y en casi todas, el gran candidato a vencer es Brasil. No solamente por haber concluido una eliminatoria ganando todos los partidos menos un empate solitario con Colombia, sino también porque tiene como 3 selecciones ganadoras para poner en cancha, un técnico muy sólido y jugadores excepcionales, además de Neymar. 

Otra sellada para las pencas es la albi-celeste o la "Scaloneta", como se suele llamar ahora. Este seleccionado va a ser protagonista indudablemente y no sólo por la presencia de Leonel Messi, sino también por muchos jugadores como Di Maria, Lautaro Martínez, De Paul, Otamendi y muchos más que, en sus respectivos equipos de élite, han demostrado que pueden ser "pesos pesados" en Qatar. Lo que más asusta a todo el mundo es la excepcional condición atlética y física de uno de los mejores jugadores de la historia que, con sus 36 años, disputará su última prueba mundial y como reciliente que es, dará lo mejor de lo mejor, será un placer verlo jugar y temible para todo defensa.

Entre los europeos tenemos los de siempre (menos Italia) como Francia, Alemania, España, Holanda o Inglaterra, pero, me parece que este será un mundial para un sudamericano. Lo variopinto de esta brega que se está esperando hace muchos meses, nos mostrará, seguramente, un mundial extremadamente competitivo y porqué no....alguna sorpresa, como la Croacia de 2018 que alcanzó la final.

La Celeste, hace ya muchos años, volvió a ser uno de los equipos más fuertes del mundo, volviendo a demostrar el milagro de los 3 millones, cuando, solamente en Brasil, hay 4.5 millones de jugadores de futbol federados. Nadie quiere enfrentarla y no solamente por su "garra charrúa", sino también por su enorme fuerza anímica que, a todos los uruguayos, le ha dejado más azúcar que sal! Desde el año 2010, con su cuarta posición en Sudáfrica, su Copa América 2011, su 8o puesto en Brasil y su quinto puesto en Rusia, la Celeste asusta a todos y hay razones sólidas para que así sea.

Todo Uruguay quiere ver la fínísima técnica de Valverde, la calidad de Bencancour o la potencia física de Darwin Nuñez que la está rompiendo con uno de los clubes más fuertes del mundo, el Liverpool. Pero también hay piezas con gran experiencia, como Godín, el Chema Jímenez, el Pelado Cáceres y ni hablar de los salteños Suárez y Cavani. 

En resumen, nadie dice que será fácil avanzar, pero, por el simple hecho que nadie quiere cruzarse con la Celeste, demuestra que algunas fichas se pueden jugar.

Yo tengo la inmensa fortuna de tener 2 banderas con dos corazones muy unidos, el italiano y el uruguayo, porque tengo hijos y nietos uruguayos y elegí este pequeño y hermoso país para vivir. Obviamente quedaré ronco por gritar un gol de Suárez o una atajada de Rochet....así que ARRIBA LA CELESTE!!!

STEFANO CASINI

LASCIA UN COMMENTO

Inserisci il tuo commento
Inserisci qui il tuo nome